|
|
|
Temas
Archivos
Enlaces
|
||||
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007. En algún cajón polvoriento![]() Y ese día llegó. Tú y yo nos cruzamos entre la multitud. No lo esperábamos, ninguno de los dos pensábamos ya en el otro. El destino quiso entremezclarnos en esa maraña absurda y caprichosa que teje con nuestras vidas. Ambos andábamos acompañados de las personas que ahora forman parte de nuestro presente. Me viste y nos cruzamos la mirada durante unos segundos. Una mirada silenciosa que hizo estallar algo muy adentro de nosotros. Una bomba de sentimientos naufragados. De pronto, resucitaron los deseos frustrados de aquella historia de amor que nunca vivimos. En un segundo volvieron a resonar esas palabras que tantos años nos costaron olvidar, las mismas que están escritas en algún cajón polvoriento de nuestras habitaciones. La memoria nos atropelló y sonaron las campanillas. Pensé que el tiempo no había transcurrido, creí que abandonaríamos a nuestros acompañantes y, sin mediar palabra, nos daríamos, por fin, el beso que nunca nos dimos. Pero apartaste la mirada y avanzaste cabizbaja, como sintiéndote culpable. Yo al ver tu reacción también aparté la mirada. No quise ver, de nuevo, como te alejabas. Y Ninguno de los dos interrumpimos el paso. Yo continué mi camino... ...pero ya no sabía a dónde iba. De las preocupaciones y ridiculeces del homo sapiens-sapiens
![]()
Fredythustra (El primo de Zarathustra) caminaba por las aceras de Cullera pensando en cómo afectaba a la población el consumo masivo de horchata y de naranjas, y en cómo afectaba al cerebro la exposición prolongada de los oídos a las mascletás, cuando, de pronto, habló así a su corazón: El ser humano es un animal ridículo. Nos creemos el centro del universo, la última creación de Dios o la inteligencia personificada. Pero cada día los telediarios y los periódicos nos dan cientos de nuevas razones para confirmar que nuestra extinción es lo mejor que nos puede pasar y que la inteligencia, en caso de existir, brilla por su ausencia. Basta con que tengamos hambre para demostrar que instintivamente estamos corruptos. Las leyes están para imponer cierto temor al hombre y para que obre según unos parámetros mínimos de convivencia. Me gustaría que hicieran una prueba experimental: que durante un tiempo quitasen las fuerzas del estado de un país, que vivamos sin policía, ni guardia civil, sin jueces y sin cárceles. De buen seguro que la gente saldría a las calles y comenzarían saqueos masivos en las tiendas, y cada cual robaría las cosas que nunca ha podido comprar. También se cometerían asesinatos indiscriminados, venganzas y torturas. Los pederastas saldrían de su armario sin ningún miedo. Los violadores darían rienda suelta a sus instintos y se follarían a la vecina con la que siempre han soñado cuando se masturbaban. Los jóvenes sin vivienda por fin podrían ocupar los cientos de miles de apartamentos vacíos que hay en la costa y que tan sólo sirven para especular con el alquiler durante los meses de verano. Veríamos la verdadera esencia humana, descubriríamos que realmente somos monstruos que el estado ha domesticado para convertirnos en hormigas obreras que trabajan para enriquecer a las hormigas reinas (los ricos) a cambio de una mínima parte del dinero que has generado con tu sudor.
![]() Por otro lado, el propietario del palo se asegura de que la propietaria del agujero no se vaya a buscar otro palo y, lo que es peor, que sea más grande que el suyo. Huelga decir que estos pactos de honor casi nunca se cumplen, o al menos está comprobado que el propietario del palo deseará eternamente otros agujeros. Otra cosa es que no los consiga. Lo más curioso de todo esto, es que esta unión absurda entre palos y agujeros puede provocar que nazca otra criatura con otro palo u agujero. ¿Esto qué significa? Que las personas inteligentes que piensan en algo más que en meter su absurdo palo en un absurdo agujero nunca firmarán un pacto de honor y mucho menos van a dejar descendencia. ¿Todavía no sabes qué significa? Que los humanos inteligentes que no se preocupan tan sólo por los palos u agujeros nunca van a tener descendencia. ¿Qué pasará entonces? Qué solo los seres retrasados van a dejar descendencia en el mundo. ¿Esto qué consecuencias tendrá en el futuro? Que la humanidad cada vez va a ser menos inteligente, que nunca nos superaremos, que nunca llegaremos a ser la gran especie del universo, que vamos directos a la autodestrucción. ¿Cómo podríamos solucionar esto? Es muy sencillo, se debería practicar la eugenesia selectiva. Cada cual debería mirarse al espejo y preguntarse: ¿Una persona como yo merece tener un hijo? ¿Soy lo suficientemente inteligente como para crear a un ser igual o mejor que yo? Si la respuesta es que sí, adelante, procrea. Y si la respuesta es que no, quédate quieto, no sigas, córtate tu palo, tápate tu agujero, esterilizate, suicídate , pero no te permitas tener un hijo. ¿Qué desventajas tiene este método que has propuesto? La principal desventaja es la poca fiabilidad de las respuestas que cada uno sé dé a sí mismo. Así, podemos encontrar que el necio suele autoengañarse mucho, e incluso sabiendo que no es apto para la procreación dice que sí lo es. Aunque hay casos muchos más extremos, donde ya no se autoengañan, sino que hay necios que tienen la absoluta certeza de que son aptos para procrear. Estos casos son los más frecuentes en España. Por otra parte, los seres inteligentes y aptos para la procreación también suelen mentirse. Debido a su nivel de autoexigencia creen que hay gente superior a ellos que merecen procrear. También, debido a la suma inteligencia que los caracteriza, piensan que tener un hijo es un trabajo absurdo, un gasto inútil y que no merece la pena perder el tiempo en educar a otra bestia. ¿A dónde nos lleva todo esto? Esto nos lleva, inequívocamente, a la degradación de la especie y a la extinción definitiva. No hay vuelta atrás. Muchas gracias por vuestra atención. Así hablo Fredythustra (el primo de Zarathustra) Una carta para tiHola querida: Ya llevamos muchos años juntos, aunque no sé el tiempo exacto, es muy difícil contarlo porque ha habido muchas interrupciones en nuestra relación, pero no sé por qué extraña razón siempre acabamos juntos de nuevo. ¿Te acuerdas cuando pensábamos que nunca más nos volveríamos a ver? ¿Quién iba a decir que después de aquello volveríamos a estar juntos? Muchas veces he pensado en eso, y creo que es obra del destino. Por alguna razón tú y yo estamos predestinados a estar juntos y hay una fuerza invisible que quiere que así sea. ¿Tú crees en la magia? Yo tampoco creía, pero tú me hiciste creer. Sé que todos estos años han sido muy difíciles. Han surgido muchos problemas entre los dos. Sé que a veces me he portado mal contigo, que no te he dedicado el tiempo que te tenía que dedicar, que a veces me he ido con los amigos y me he olvidado de ti y que una vez te dije que lo mejor sería que lo dejásemos, que probásemos a estar con otra persona para ver si así éramos más felices. Sé que he dicho una cantidad enorme de tonterías que no debería haber dicho, sé que te fui infiel y que he cometido muchos errores, pero compréndeme... son tantos años juntos... La gente no se creerá que tú y yo estamos juntos prácticamente desde que éramos pequeños. De pronto un día me desperté y tomé conciencia de la situación, tenía 15 años y me di cuenta de que tú y yo estábamos juntos de otro modo, que te sentía de otra forma. Descubrí que lo nuestro era algo más que aquella inocente amistad infantil, que aquellos contactos que manteníamos ya no eran iguales que antes, que tu presencia me hacía arder y que tus besos eran el aire de mis pulmones. Y entonces se desató el fuego entre los dos y juntos comenzamos a escribir poesía. Ha pasado mucho tiempo desde que escribimos la primera letra de nuestra historia, y no puedes imaginarte lo mucho que he aprendido contigo y la cantidad de cosas que me has enseñado. Muchas veces pienso qué hubiese sido de mí sin ti y estoy seguro de que ahora sería un perdido, sin estudios y sin metas en la vida. Si no te hubiese conocido estoy seguro de que estaría muerto en vida y ahora no sería lo que soy. Sé que es inútil darte las gracias, pero estaré eternamente agradecido a lo que has hecho por mí y por lo bien que me has cuidado. Todo lo que soy te lo debo a ti. Han sido tantas cosas las que hemos vivido juntos... hemos reído, hemos hablado, hemos cantado e, incluso, hemos llorado. Son momentos que nunca olvidaré y que permanecerán por siempre en mi memoria. Sé que hay gente no entiende lo nuestro, los hay que me preguntan por qué estoy contigo y yo les contesto que me gustas, pero no lo entienden. No comprenden que quiera estar contigo y me intentan convencer de que no tienes nada especial. Me da rabia darles explicaciones, yo no tengo que dar explicaciones a nadie, no tengo por qué soportar que me digan que hay miles de mujeres ahí fuera que me pueden dar lo que busco. ¿Acaso saben ellos lo que busco? A la única que debería dar explicaciones es a ti, pero por suerte no me las pides y eso me hace sentir bien, porque sé que sin decirte nada me entiendes. Esta carta la escribo porque quiero darte las gracias por estar siempre ahí, en los momentos más difíciles, y espero que estés conmigo durante mucho más tiempo, y que compartamos más momentos de alegrías que de penas. Y una cosa te quiero decir: aunque lo nuestro se rompa algún día (que no lo creo), espero que nos sigamos viendo porque te necesito y no podría vivir sin ti. Me gusta estar contigo. Me haces sentir bien y no quisiera perderte nunca porque eres tú con la única con la que me siento a gusto. Créeme cuando te lo digo, y espero que no te ofenda, que si de pronto encuentro a otra persona y desapareces, que sepas que siempre habrá un cuarto oscuro para ti, donde iré a buscarte en secreto, sin que nadie nos vea. Si algún día acabo en un altar ante un cura, con mi mujer a mi derecha. Recuerda que en el momento de decir el “sí quiero” miraré a mi izquierda, hacía un lugar donde no haya nadie, y te guiñaré un ojo. Diario de un exiliado.Aquí os dejo los capítulos del diario de un exiliado. Haced click sobre el capítulo que queráis para leerlo, aunque os recomiendo leer todos para no perder el hilo. Pronto escribiré nuevos capítulos. Lo mejor es que ni siquiera sé cómo va a terminar todo esto.
Capítulo 2 - Los nuevos compañeros. Capítulo 5 - Estoy vivo de milagro Capítulo 7 - El nuevo inquilino Capítulo 8 - Las lágrimas de mis padres Capítulo 9 - El pervertido y los caraduras Capítulo 10 - No lo soporto más Capítulo 12 - La cena de mierda Detrás de la botella de cerveza![]() ¿Quién hay detrás de esa botella de cerveza? ¿Quién se esconde detrás de las copas, de los porros y de las conversaciones banales? La gente habla y se observa. Unos amigos están comentando algo, pero no sé qué dicen. Uno es muy expresivo, sabe utilizar el lenguaje corporal, sus manos se agitan constantemente entre el humo que desprende el cigarrillo del cenicero. El otro está quieto y lo mira fijamente. ¿Qué estarán diciendo? ¿Realmente se estarán escuchando? Oigo entre la música el bullicio de la gente y el griterío de los que están jugando al futbolín. Todos parecen felices, pero en sus ojos veo preocupaciones que tratan de esconder. Cada dos minutos miran hacia la puerta para ver si entra alguien, pero lo curioso es no esperan a nadie. ¿Por qué mirarán hacia la puerta? ¿Qué falta en sus vidas para que estén mirando siempre hacia la puerta? Otros miran la pantalla de sus teléfonos móviles. Quieren contactar con el mundo exterior. Estos también esperan a alguien, quieren que esa persona especial de su agenda de teléfono se acuerde de ellos. Para conseguirlo optan por hacerle una llamada perdida que significa: "Hola, como ya sabes, esta noche estoy de fiesta con los amigos, me lo estoy pasando muy bien, pero aun así tengo un hueco para acordarme de ti. Espero que tú también te acuerdes de mí". Pero en realidad están fingiendo, no lo están pasando bien, se están aburriendo y no quieren reconocerlo. Mañana contarán a sus amigos del messenger que hoy se lo pasaron de puta madre y en verdad han estado amargados toda la noche. Todos esperan que hoy sea una noche excepcional. A algunos les gustaría que por la puerta entrara el amor de su vida y al mirarse se reconocieran. A otras les gustaría conocer a un chico encantador y divertido para irse con él y dejar de lado a esas muermas que dicen ser sus amigas. Pero nada de eso ocurre, tienen que seguir recurriendo a los teléfonos móviles para escapar de aquí. Necesitan hacer llamadas perdidas y mandar mensajes para gritar socorro, para pedir que alguien les saque de este antro. Nadie debería decir nada. Es mejor callarse antes de estar diciendo tonterías. En realidad hablar no sirve para nada. Las cosas más importantes no necesitan decirse. No son necesarias las palabras para expresar nuestros sentimientos más puros. El mejor "te quiero" no es aquel que se dice, sino el que se demuestra; el primero no tiene ningún valor y el segundo es el que se siente, el verdadero. Me sorprendo al ver la cantidad de luces que hay en el bar, las hay de todos los colores y de todas las intensidades. Las hay sobre la barra, sobre el futbolín, en los letreros de propaganda, en la máquina de tabaco... estamos rodeados de luces. Echo otro vistazo rápido a la gente y todos siguen sumergidos en sus conversaciones. ¿Por qué la gente no brillará como las luces? ¿Por qué no dicen de una vez que lo están pasando mal? ¿Por qué no gritan que quieren salir de aquí de una puta vez? ¿Por qué no dicen que se sienten solos aunque estén con gente? ¿Por qué no hablan de aquello que les atormenta y hace que no se concentren en el lugar en que están? ¿Es que no se quieren un poco? ¿Es que no se acuerdan de sí mismos? Me da mucha rabia ver esto. Se creen unidos y entre ellos hay distancias kilométricas. Pasa como en los trenes, cuando alguien entra trata de alejarse lo máximo posible del resto de personas. La gente busca los lugares más vacíos porque se temen entre ellos. Todos deberíamos hablar entre nosotros, conocernos, hablar con todos los transeúntes como si fueramos amigos y no como delincuentes. Se acercan unos amigos. Me están hablado. Me preguntan si luego vamos a ir a otro sitio. Le respondo que sí, que haremos lo que quieran, pero les digo que esperen a que me termine la cerveza. Doy un trago y me pregunto por qué querrán ir a otro lugar, no van a encontrar nada que no encuentren aquí. Tan sólo cambiará la música y el decorado. El resto será lo mismo: Desconocidos buscando algo que no encuentran, que tienen las miradas perdidas y que se refugian detrás del alcohol y la droga para evadirse. Mis amigos miran el reloj. Están apurados. Viven pendientes de la hora. No quiero vivir con horarios, no puedo dejarme llevar si nos imponemos un horario. Me he acabado la cerveza. Tengo la barriga llena. La botella está vacía. Ya no me puedo ocultar detrás de ella. No sé por qué tanta reflexión si yo también soy uno de los que esconde sus miedos detrás de las botella de cerveza. Y lo que es peor: mi mirada está más perdida que la de toda esa gente. Vótame en el concurso 20 blogs. Diario de un exiliado. Capítulo 8. Las lágrimas de mis padresEstas Navidades volví a casa, como el de la propaganda. Al llegar, mi madre me recibió con una fingida indiferencia, pero cuando le di un beso supe que se alegraba de verme y de tenerme en casa. Sé que está triste y que me echa de menos. Aunque no me lo diga se lo noto; siento cuando llora, cuando sufre y cuando está alegre. Sé que cuando se acuesta piensa en mí y me recuerda cuando era pequeño y le daba muchos besitos al llegar a casa después de trabajar. Cada vez que se pone melancólica me habla de esos momentos. Durante las primeras noches que estuve fuera me asaltaron esos recuerdos a mí también. Su pena me llegaba a través de sueños, y, aunque resulte paradójico, durante este tiempo que he estado fuera he sentido a mi madre más cerca que nunca. He percibido su amor dentro de mí con una intensidad muchísimo más fuerte de lo habitual y he comprendido toda sus pena. Ella ahora se ve mayor y vieja porque ve que su hijo pequeño se ha ido de casa. Se preocupa mucho por mí. Cada vez que me llama me pregunta si he comido, si he pasado frío o si estoy estudiando mucho... a mí me agobia un poco, pero es que una madre siempre ve y trata a su hijo como si fuese pequeño, aunque tenga cuarenta años. Una madre es lo más grande del mundo y el amor por sus hijos no se puede comparar ni con toda la grandeza del universo. Por eso me alegro de estar unido a ella a través de ese cordón umbilical invisible y mágico que no nos separa desde que salí de sus entrañas. En cambio, con mi padre chocaba. Él fue el principal motivo por el que me marché de casa. Él quería que hiciese otra cosa. Me recriminaba cualquier gasto que hacía, aunque fuera con mi propio dinero, no me escuchaba nunca, no quería comprender que quería estudiar, que quería hacer una carrera, que quería luchar por un sueño, que quería aprender a escribir, que a mí un trabajo bien remunerado no me hacía feliz si no hacía lo que yo quería. Sin embargo, él que siempre se quejaba de lo que gastaba ahora en navidades me ha comprado un portátil y una cámara que no merecía. Me sentí muy mal cuando me dio esos regalos. Ellos han tenido que estar trabajando durante dos meses para pagar esos malditos regalo. Ella trabaja limpiando la mierda de los váteres en una estación de tren y él se rompe la espalda trabajando todos los días de panadero por un sueldo de mierda. ¿Cómo me iba a sentir cuando me dieron esos regalos? Yo que no pego palo al agua, yo que me dejé un trabajo fijo porque quería estudiar, yo que abandoné una vida estable por el sueño de poder dedicarme al cine o a la literatura. Debería alegrarme por haber recibido esos regalos, pero no, soy así de idiota. Ahora temo defraudarles de nuevo, siento una enorme presión y para colmo, creo que suspenderé todo y confirmaré, una vez más, que soy un inútil. Le pregunté a mi padre por qué me había hecho esos regalos y me confesó que lo hizo porque ha estado bastante tonto durante el tiempo que he estado fuera. No lo entiendo. Ahora ya me he vuelto a ir al piso de los horrores. Cuando mi padre me llevó a la estación de tren, me invitó varias veces a que me quedase un día más, pero le dije que no. En el fondo se siente culpable de mi marcha. Cuando estábamos despidiéndonos en la estación vi que sus ojos estaban empañados. Le pregunté si estaba llorando y entonces se giró y me dijo que era un idiota. Estaba escondiendo sus lágrimas. Era tarde y tuve que cruzar el anden. Él me miraba. Nos separaba la vía. El tren se acercaba. Le hice un gesto con la mano que no fue correspondido y el tren se cruzó entre los dos. Se abrieron las puertas y me senté al lado de la ventana. Él todavía me estaba mirando. El tren partió y me siguió mirando triste hasta que me alejé y le vi dar media vuelta cabizbajo antes de perderlo de vista. Entonces comprendí que haberme marchado de casa al menos ha servido para algo: para que mi padre, por fin, me apoye y desee lo mejor para mí... aunque me duelen muchísimo sus lágrimas. El genio![]() No hace mucho tiempo me ocurrió algo insólito. Fui a una tienda de antigüedades a buscar algún trasto útil para casa. Me puse a buscar en una caja entre un montón de chatarra y allí encontré una lámpara que tenía un brillo un tanto especial. La cogí fascinado. Sabía que tenía un valor incalculable, pero la roña la hacía pasar desapercibida entre tanta basura. Froté la lámpara con mucho entusiasmo y de ella salió un fabuloso genio. Yo estaba boquiabierto. -Te concedo tres deseos –me dijo. No me lo podía creer. ¡Por fin se iba a hacer justicia conmigo! Hacía mucho tiempo que esperaba un golpe de suerte así. Siempre había estado convencido de que mi suerte cambiaría algún día, que las cosas no siempre me iban a salir mal. Por fin había llegado mi fortuna, sin duda alguna la merecía. Este genio me iba a hacer olvidar todos los años de angustia que he pasado, por fin conseguiría todo aquello que siempre he querido y alcanzaría las metas por las que siempre he luchado sin cosechar ningún éxito. ¿Pero qué era lo que quería? Comencé a cavilar sobre el asunto. En lo primero que pensé fue en pedir dinero y mujeres. En llevar una vida lujuriosa y derrochar toda mi fortuna en fiestas, drogas, borracheras y putas. Pero no acababa de convencerme, siempre me prometí que cuando llegase el éxito (aunque no me imaginaba que iba a llegar así) nunca dejaría de ser yo mismo. Jamás había derrochado de ese modo, eso no iba con mi personalidad. ¿Qué sentido tenía pedir eso? Comprar cosas no me hacía feliz; mis posesiones terminarían por poseerme. Además, no quería depender del dinero. El dinero era una mierda, lo único que hace es corromper todo y jamás me iba a dar lo que buscaba. Así que descarté esta opción. Después me vino a la memoria la típica trampa que siempre quise tenderle al genio; si realmente podía conceder cualquier deseo, también podría cambiar la norma de las tres concesiones, y en vez de tres, podría pedirle que las cambiase por las que a mí me diesen la gana. Pero haciendo esto estaría incumpliendo las normas del juego que hay que respetar. Estaría jugando sucio. En los cuentos siempre aparecen una serie de normas inexplicables que el protagonista debe cumplir, en cuanto se rompen estas normas se rompe el hechizo o aparece el lobo. Hay que respetar las normas de los cuentos, aunque no las entendamos, aunque sean una mierda. Por lo tanto también descarté pedirle eso, tenía miedo de cagarla. Mis deseos más lujuriosos dejaron paso a otro deseo más vivo: encontrar el amor verdadero. Sería maravilloso encontrar, por fin, a esa otra persona que circula por algún lugar del mundo, a esa que todavía no has conocido pero sabes que está hecha para ti. Pero, ¿Qué iba a hacer el genio para darme a esa persona? Seguramente escogería a una chica y la sometería a un encantamiento que la haría enamorarse de mí enloquecidamente. Entonces la chica no estaría actuando bajo los efectos del verdadero amor, sino bajo los influjos de la magia de un genio. Ella tan sólo estaría cumpliendo órdenes. Eso no sería amor, sería un montaje. Yo quería que mi amada actuase por voluntad propia y no porque yo lo haya pedido. Eso sería lo mismo que obligar a una persona a que se prostituya. Y no, yo no quería eso. Luego pensé en pedir la inmortalidad. Así alcanzaría esa vida eterna que ninguna religión me puede a dar, podría espantar el miedo a la muerte, podría conocer todas las culturas venideras y tener un amplísimo conocimiento del mundo. Pero enseguida me acordé de la película de “Los inmortales”, o de “Entrevista con el vampiro”. Vería a todas mis amantes morir con el paso del tiempo, vería a todos mis amigos caer generación tras generación. Estaría sufriendo constantemente porque nunca encontraría a nadie como yo. Además, también pensé en un futuro a largo plazo. ¿Qué pasaría con un inmortal cuando la Tierra fuese inhabitable? ¿Qué pasaría si el Sol se convierte en una supernova y destruye la Tierra? Mi cuerpo quedaría flotando vivo por los confines del universo y yo tan sólo desearía morir de una vez por todas , tan sólo querría acabar con mi sufrimiento. No, no quería ser inmortal, yo quería morir algún día. No sabía qué pedir. Era una decisión muy difícil. ¿Yo qué quería? De pequeño siempre soñé en ser una estrella de rock y ahora sueño con ser escritor. Podría pedirle al genio que me concediera el deseo. ¿Pero qué haría el genio por mí? Seguramente convencería a un gran productor musical para que se fijase en mí y me lanzara a la fama mundial. ¿Era eso lo que yo quería? Siempre había despreciado a esos productos de marketing de la MTV que no tenían talento y que lo único que tenían era a un multimillonario pagándole una gran campaña de publicidad. Yo tan sólo admiraba a los artistas que se habían trabajado su carrera con esfuerzo. Yo no iba a convertirme en uno de esos pidiéndoselo al genio. Tampoco me conformaría con que todo el mundo se volviese loco comprando mis libros. Yo todavía no era un buen escritor y el genio no me iba a ayudar a serlo. Era imposible ser un buen escritor por obra y gracia de un genio porque no existe la perfección en ese terreno. A la mierda con el genio, yo quería convertirme en un genio y no en un pedo de un genio. ¿Qué más podía pedir? ¿La paz mundial? ¿El cese de las guerras? ¿La erradicación del hambre? ¿Quién era yo para decidir sobre el devenir de la humanidad? La humanidad es así porque la gente lo quiere así. Los que ostentan el poder, los que pueden cambiar las cosas, nunca hacen nada por combatir las injusticias sociales. Los dirigentes de los países más ricos tienen poder para acabar con el hambre en el mundo y no mueven un dedo por hacerlo. Y lo que es peor: a esos dirigentes los han elegido sus pueblos de una forma democrática. Si yo impusiera mi criterio estaría obrando contra todos esos que quieren que las cosas sigan así. Estaría convirtiéndome en un dictador antidemocrático. Y yo, ante todo, repudiaba a los dictadores. Estaba ante el planteamiento más difícil de toda mi vida. No sabía qué pedir, o tal vez sí. No, no, a mí no me hacía falta que un genio me conceda lo que quiero. No me gusta que nadie me dé las cosas hechas. No tiene ningún valor conseguir lo que quieres si no es con tu esfuerzo. ¿Qué me faltaba? ¿liberar al genio? ¡Qué cojones! ¡El genio era libre y todavía no se había enterado! El genio me miraba impaciente, yo no quería hacerle perder más tiempo, me sentía presionado. Así que le dije: - Oye genio, mejor métete en la lámpara, descansa y que te encuentre otro. El genio se quedó con semblante estupefacto y yo me fui convencido de que nunca más jugaría a la lotería. Ya no me hacía falta. Entrevista inédita al ilustre actor japonés Toshio MifuneNota introductoria La entrevista se realiza durante la fase final del rodaje de “Los 7 Samurais”, (año 1954) al actor Toshiro Mifune, el cual lleva interpretando el papel de Kikuchiyo durante meses. Esto hará que durante la mayor parte de la entrevista se comporte como el personaje que encarna. De este modo, podremos plantearle preguntas sobre su trayectoria, sobre la película que protagoniza y sobre los métodos de trabajo de Akira Kurosawa. Finalmente, nos dará sus impresiones sobre la evolución del cine japonés de la época. ENTREVISTA El personaje se encuentra sentado sobre sus tobillos en una mesita, acompañado de una mujer vestida con traje típico japonés que le sirve. Sobre la mesita vemos distintos objetos habituales en una escena japonesa: una tetera humeante, una taza, una jarrita de sake con su tacita y un bol de arroz vacío con un par de palillos apoyados sobre ella. Entrevistador: Buenos días Toshiro Mifune, gracias por habernos recibido en pleno rodaje. Es todo un honor para nosotros. Toshiro Mifune: (Hace un gesto seguro de sí mismo indicando que se siente a su lado) E: ¿Qué estás haciendo ahora? TM: Estamos acabando de grabar la nueva obra de Akira, los Siete Samuráis. “Kurosawa Akira no atarashii sakuhin, “shichinin no samurai” wo toriowaru tokoro desu ne” E: ¿Qué nos puedes destacar de esta película? TM: En esta película se cuenta la historia de siete guerreros auténticos. Es una historia tan universal que hasta cualquier demonio extranjero sería capaz de adaptarla en su propio país. “kono eiga ni wa shinsei no shichinin no samurai no monogatari ga katarareteimasu. Doko no hito demo jibun no kuni ni awaserareru hodo fuhenteki na hanashi desu” (Mientras habla, el entrevistador se siente incómodo de rodillas, no encuentra la postura ideal. Se nota que es occidental.) E: Dime Toshiro, ¿Cuándo comenzaste a trabajar con Ku...ku.. (mira el papel que lleva y se acuerda) Kurosawa? TM: ¿Toshiro? Últimamente no respondo a ese nombre. Desde hace unos meses soy Kikuchiyo y, como Akira me recomienda, me suelo meter tanto en el personaje que me olvido de mí mismo. Respecto a tu pregunta... conocí a Kurosawa durante el rodaje de Ginrei No Hate, enseguida le gusté porque no soy tan lento como el resto de actores japoneses. (Lo dice con un tono muy prepotente) “Toshiro? Saikin ha mou, sono namae de yobareteinai. Nankagetsu mae kara Kikuchiyo ni natte ite, Kurosawa no osusume de jibun wo wasureru kurai haiyaku ni hairikondeimasu. Sorekara, shitsumo no koto desu ga… Kurosaka ni hajimette atta no wa “Ginrei no Hate” no satsuei de, ore wa hoka no nihonjin haiyuu mitad ni hannou ga osokunai node sugu ki ga aimashita.” (Durante su intervención la japonesa se levanta de su rincón. Con gesto sonriente, se arrodilla y sirve una taza de té y otra de sake según la tradición. Después se retira, vuelve a su rincón y agacha la cabeza.) E: (Bebe un poco de sake)Usted… (hace gesto de “qué fuerte está esto”)¿cómo se prepara sus personajes? Debe ser difícil meterse en la piel de un ser de otra época, ¿no? TM: En absoluto. Yo provengo de una estirpe de samuráis que se remonta a la era Edo, mantenemos nuestras tradiciones y nos sentimos realmente orgullosos de ello. Sólo tengo que pensar en alguno de mis antepasados y ser él. “mattaku. Ore wa Edojidai ni sakanoboru kakei kara kuru no de, dentou wo tamotteiru no ha hokori desu. Jibun no senzo no koto wo omoidashite, sono tachiba ni tatte miru dake desu.” E: (Hace gesto de no saber qué preguntar) ¿No crees que el cine japonés es un poco lento? TM: (permanece entre 5 y 10 segundos callado sin inmutarse) (Dice una parrafada en japonés, como diciendo que la pregunta es inadecuada y en el subtítulo o doblaje tan sólo aparece un NO.) E: ¿Y hacia dónde crees que evoluciona el cine japonés? TM: Creo que ahora el cine japonés debe ejercer una función social, debemos transmitir esperanza al pueblo después del gran desastre que hemos sufrido. Debemos resurgir de nuestras cenizas, tenemos que demostrar que somos un pueblo grande (Cada vez se emociona más), pronto Japón volverá a ser una potencia económica mundial. “ima no nihoneiga wa, sensou no sanka no kurushimi wo ajiwattte kita nihonjin ni wa atarashii kibou wo ataeru shakaiteki na yakume wo hatasu beki da to omoimasu. Hai no naka kara yomigaette, nihonminzoku no subarashisa wo misenakute ha ikenai n desu! Yagate nihon wa sekaiteki na keizaitaikoku ni modorimasu!” (Toshio se levanta cabreado, saluda y se marcha) (El entrevistador con gesto de no comprender nada mira a la cámara y se corta la emisión) Si votas a este blog estarás contribuyendo a una buena causa![]() Programa electoral de En Tierra Firme de cara al concurso 20 blogs (ejercicio de demagogia barata) Independientemente de que 8 de cada 10 ginecólogas recomienden leer mi blog, hay muchos más motivos por los que vale la pena votarme. Si me votáis y conseguís que gane estaréis contribuyendo a una causa benéfica. Aunque sé lo que estáis pensando, creéis que voy a donar mi premio a una asociación benéfica como hizo el ganador del año pasado, nuestro querido Rafael Fernández . Creéis que voy a tocaros la fibra sensible hablando de alguna tribu Africana que sufre la lepra. Pero no. Lo mío va más allá. No cometeré el error de donar mi premio a ninguna entidad benéfica. Yo lo donaré todo el dinero a Fnac a cambio de una cámara de vídeo . Pero ahí no se acaba todo, queridos amigos, con ella podré rodar mi primera película de bajo presupuesto y gracias a eso conseguiré ser la revelación de los Goya en la edición 2009. Esto hará que muchas productoras cinematográficas se interesen en mí y quieran subvencionarme los múltiples proyectos geniales que tengo en mente, como es habitual en mí. Además, podré sacarme la carrera mientras trabajo en el blog de 20 minutos y aprendería cosas que me interesan saber. Después, cuando ya sea toda una estrella mediática en España y Fernando Sánchez Dragó ya esté cansado de invitarme a su programa, subiré un peldaño más y me daré a conocer mundialmente. Haré una película con dinero norteamericano y esta será la película más premiada de la historia del cine. Ningún crítico será capaz de encontrar ningún defecto en ella porque será lo nunca visto. Esto hará que mi fama aumente mundialmente y que me convierta en una figura mediática sin precedentes. Entonces, cuando ya sea rico y famoso, podré dedicarme a lo que más me gusta aparte de follar: la literatura. Comenzaré a escribir libros cuyos beneficios irán destinados a acabar con las injusticias sociales. Con ello conseguiré que ningún niño pase hambre y que todos reciban educación. Yo ya habré renunciado a ganar más dinero porque me conformaré con lo que tenga. Seré tan rico que podré pagar a todo el mundo su comida, su vivienda y su educación. Finalmente, conseguiré que la ONU reconozca la alimentación como un derecho humano , ya que en el año 1982 se quiso aprobar pero todos los países votaron a favor menos los criminales de ESTADOS UNIDOS . Cuando sea el hombre más influyente del mundo iniciaré una auténtica revolución social. No tendré nada que ver con los timadores de la fundación Bill Gates, cuyo único fin es ayudar a los países en vías de desarrollo para aumentar el mercado de sus productos Microsoft. También conseguiré derrocar a los gobiernos que no hagan nada por los países más pobres. Me bastará señalar con un dedo a los gobernantes no comprometidos con mi causa y todos mis seguidores (la inmensa mayoría de la población mundial) dejarán de depositar su confianza en él y perderán las elecciones. Gracias a mí comenzará una nueva guerra jamás vista anteriormente, una guerra que no perseguirá fines económicos: La guerra contra el hambre. Nosotros no atacaremos a los terroristas. Nosotros favoreceremos a los más necesitados y los terroristas verán que somos gente de bien y ya no querrán ponernos bombas. Habremos combatido a todos ellos dando lo mejor de nosotros y no enviando a más soldados, como hacen algunos . Pero todo esto no será posible sin tu voto. Así que por lo que más quieras vota por este blog . No es por mi bien ni por el tuyo; es por el de toda la humanidad. Y ahora, tan sólo me quedan decir las típicas palabras de rigor que todos los participantes dicen cuando piden el voto. Me gustaría decir que ya sé que no tengo posibilidades, que tan sólo me he apuntado a este concurso para darme a conocer, que hay miles de blogs mejores que el mío y que merecen ganar. Pero no puedo, si lo dijera estaría mintiendo. Yo tengo el blogs del que todos los participantes hablan cuando dicen: “Yo no creo que gane, hay cientos de blogs mejores que el mío, pero si me votáis seré más feliz que una lombriz”. Queridos hermanos: yo soy la punta de la pirámide. No hay nadie por encima de mí. Soy el mejor, el ganador invencible, junto a mis amigos . Y recordad: Recomendaciones del día: No dejéis de visitar dos de los blogs que he encontrado en el concurso y que son una joya: Diario de un exiliado. Capítulo 9. El pervertido y los caraduras.![]() Todo el mundo sabe que soy un pervertido. El otro día una compañera me pidió el portátil para poder buscar una cosa y abrió la carpeta de mis favoritos y vio que sólo tenía páginas porno guardadas. De pronto me miró mal y me devolvió el ordenador. Ahora voy con mucho cuidado cuando dejo el portátil. Ya no se lo quiero dejar a nadie. Sospecho que ahora todo el mundo comenta a mis espaldas que soy un pervertido que visita páginas porno para cascársela. Pronto todos se enterarán y nadie querrá hablar conmigo. Pero no pasa nada, así estaré mejor. Hoy estaba estudiando y ha venido un compañero y me ha pedido el portátil porque necesitaba mirar el correo. No pensaba dejarlo pero como tan sólo iba a mirar eso pues no me ha importado. Además, no quería que pensara que soy una mala persona y si me pongo en su situación a mí también me gustaría que me lo dejasen. Entonces se lo he prestado. Desde la mesa de atrás he estado viendo cómo consultaba su correo. Después se ha puesto a mirar la página de la universidad. Mientras tanto yo no estaba haciendo nada porque necesitaba el ordenador para seguir trabajando. Luego veo que entra a un foro y se pone a leer. Bueno, no pasa nada, pienso. Después se ha puesto a escribir mensajes. Yo estaba empezando a ponerme nervioso, ya no porque podría descubrir que soy un pervertido, sino porque estaba con mi portátil y yo no podía hacer nada sin él. He esperado durante cinco minutos, pero el tío ha seguido mirando el puto foro. Después ha llamado a la compañera que estaba sentada a su lado y se ha puesto a enseñarle unas fotos. Ya pasaban diez minutos. Estaba impacientándome, no quería decirle que me lo devolviese por si se enfadaba. Pero enseguida veo que saca unos auriculares de la mochila, los conecta al ordenador y se pone a escuchar música. ¿Pero esto qué es? ¿Es una broma? ¿Está poniendo a prueba mi paciencia? Luego ha comenzado a mirar videos de youtube y yo ya no sabía qué hacer. Si se lo pedía iba a quedar como una mala persona y me odiaría. ¿Pero era normal lo que estaba haciendo o es que yo soy un paranoico? He estado durante media hora esperando como un gilipollas sin saber qué hacer mientras el tío estaba mirando fotos, escuchando música y hablando con la de al lado. Al final lo he llamado y le he preguntado irónicamente: ¿Ya has terminado de mirar el correo? Y me ha respodido: Sí, sí, sí, espera un momento. Entonces se ha puesto a escribir un mensaje en el foro, ha tardado un par de minutos más y me ha devuelto el portátil sin darme las gracias. Parecía como si estuviese cabreado porque le he dicho que lo devolviera. Yo por fin he podido trabajar tranquilo y sin molestias. Hasta que pasado un tiempo ha venido a preguntarme si me iba con él a cenar en pizzería de al lado. Por supuesto que le he dicho que no, que todavía no tenía hambre. Hay que mantenerse lo más alejado posible de los caraduras. Entonces me ha preguntado si luego estaría aquí y le he dicho que sí. Pero como soy un paranoico he sospechado que me lo ha preguntado para pedirme otra vez el portátil. Me he jurado que no se lo dejaré más. Seguro que si me lo pide y le digo que no quedaré como un agarrado, como un Golum protector de su anillo o como un hijo de puta. Pero ya basta de caraduras y de parásitos. Nunca entenderé a la gente que hace cosas que yo nunca haría, yo sería incapaz de pedirle a alguien algo que está utilizando y quedármela durante media hora. Al irme a casa he pensado que no tenía ganas de cruzarme con él. Ya me había calentado bastante. Así que he dado un gran rodeo para no pasar por delante de la pizzería donde estaba él para que no me viera. Pero cuando he girado la vuelta de la esquina me lo he encontrado de cara. No me ha quedado otro remedio que saludarle y comentar alguna trivialidad con él. Cuando se ha ido he pensado que alguien me está poniendo a prueba. Dios, en caso de existir, se descojona de todos nosotros y nos hace vivir situaciones ridículas para ponernos a prueba. Menudo hijo de puta. Tengo la autoestima por las nubes![]() Soy un ser completamente despreciable. Me doy un asco indescriptible, soy como un virus que habla. Nunca maduro, nunca aprendo, jamás creceré, soy vomitivo y todo lo que toco se pudre. Los de Greenpeace deberían iniciar campañas contra mí porque no hago más que contaminar al mundo con mi presencia. Muchas veces pienso que soy la aberración de la materia, que un ser como yo no merece ni vivir. Es imposible saber cómo puedo ser tan feo, tan raro, tan insociable y tan desagradable. Es extraño que un espermatozoide como yo haya ganado la carrera hasta el óvulo; o bien la calidad del esperma era ínfima; o gané haciendo trampa; o maté a todos mis contrincantes; o simplemente, los que viajaron conmigo vieron que me dirigía por un camino y pensaron: “Si el idiota este, que no sabe ni donde está parado, va por ese camino, es que debe ser por el otro”. No merezco tener hijos porque sería una desgracia poseer mi carga genética. Soy un piojo sin sentimientos que sólo dice barbaridades. Soy la vergüenza del ser humano. Merezco ser torturado, maltratado, asesinado y una vez muerto que troceen mi cuerpo y se lo den de comer a los cerdos para que me conviertan en embutido y en mierda, y así volver a mi verdadero estado natural. Puedes escupirme si me ves, insúltame sin piedad cuando te cruces conmigo, mata a toda mi familia por ser los culpables de crearme, pincha las ruedas de mi coche, quema mi casa, denúnciame ante la justicia por ser tan repugnante, roñoso y mezquino. Que me condenen a muerte y que borren todos los archivos del registro civil donde aparezco para que así nadie recuerde que alguna vez existí. Bórrame de tu memoria para que no se te pudran las neuronas con mi recuerdo. Y todo esto lo digo en una época donde está de moda quererse a sí mismo. Yo no soy una excepción, me quiero más que a nadie... así que imagina lo que pienso de ti.
|
||||||