|
Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008. Concurso 20 minutos![]() Este año vuelvo a participar en el concurso de 20 minutos. Me he inscrito en la categoría de ficción, en la que quedé finalista en la anterior edición. No estoy de acuerdo con el criterio de selección del ganador, pues sólo van a optar al premio los que más votos tengan y estén entre los cinco primeros clasificados de cada categoría. Esto hará que muchos blogs de calidad se pierdan en el olvido y nadie del jurado los leerá.
Experiencia místico-científica-literaria que pone de manifiesto la discriminación racial que sufrimos los negros![]() Hola amigos: Como veis soy negro. Para mí esto nunca ha supuesto un problema. Estoy muy orgulloso de ser como soy. Vivimos en una sociedad muy concienciada con el racismo y la discriminación, y eso me alegra. Aquí no llegamos a la hipocresía que hay en EEUU, allí decir que alguien es “negro” es despectivo. A mí no me molesta que me llamen negro, soy negro y punto, así como tú puedes ser blanco (aunque seguro que tu piel no es blanca). A veces nos llaman personas de color (como si los demás fueran transparentes). Yo no tengo ningún problema con eso. Soy el primero que bromea y repito hasta la saciedad la coña de “Eso lo dices porque soy negro”. Mi problema es otro. Yo sé que hay diferencias raciales. Sé que los negros tenemos las fibras de los músculos más rápidas, por eso en la final de los cien metros lisos casi todos son negros. Los blancos, por ejemplo, tienen más resistencia y son mejores en natación. Hay diferencias generales y hay que asumirlas y punto. Sin montar dramas ni guerras absurdas. El problema es que si unos negros corren mucho ya se creen que todos los demás tenemos que correr mucho. Supongo que habrá muchos negros que nadarán mucho más rápido que otros muchos blancos. Es como decir que el hombre es más fuerte que la mujer, eso no significa que no hayan algunas mujeres que tengan mucha más fuerza que otros hombres. El problema de todo esto es la generalización. Siempre estamos generalizando y eso me ha afectado mucho en la vida. Os lo confesaré, ya no me andaré con más rodeos: tengo la polla pequeña. Y eso para mí es un problema muy grande (pequeño en este caso). Se creen que porque sea negro ya debo tener una polla de medio metro. Vale que la media de los negros es más grande que la de los blancos, pero joder, habrá negros que la tengan más pequeña y otros más grande, como todo en la viña del señor. Ya me di cuenta de los prejuicios que existen respecto a este tema cuando a mis 16 años virginales, cuando estaba desesperado por meterla en algún lado, estuve a punto de follarme a la guarra de la clase. Era en una cena de clase, se emborrachó, y ese día la acompañé a casa y me dijo que sus padres no estaban. Cuando entramos en el tema me bajé los pantalones y cuando me la vio y comenzó a gritar. Yo no entendía nada. Luego me señaló los genitales con el dedo y exclamó: “¡qué pequeña la tienes! ¡Y luego dirán que los negros la tienen grande! jajaja”. A partir de ese día comenzó mi calvario. Tuve un trauma juvenil del cual no me recuperé hasta dos horas después. Desde entonces me llaman “pichacorta” y no hay nada más humillante para un negro. Cuando iba al médico por algún problema testicular el medico se reía de mi polla. Estoy harto de que a los negros nos utilicen sexualmente. Nosotros, los negros, somos algo así como “La meca” de las blancas: “Hay que irse con uno al menosuna vez en la vida”. En la vida de cualquier blanca llega un momento en el que dicen por despecho o por curiosidad: “Voy a follarme a un negro con una buena polla”. El problema es que nos encandilan, nos hacen creer que nos quieren, pero luego solo nos quieren sólo por nuestro sexo. A mí me han engañado muchas veces. Muchísimas mujeres me han abandonado al ver el tamaño de mi sexo. Se creían que yo era un consolador con patas que les iba a dar satisfacción porque tenían el coño tan abierto que una polla normal ya no las satisfacía. Es por eso que mañana iré al cirujano para hacerme un implante de polla. Quiero ser un negro normal y corriente. Sin discriminaciones. Sin que me humillen. La gente no ha entendido que los negros no sólo somos un pene… también tenemos una lengua con la que expresar sentimientos. ¿Podrías meterte la música por el culo? (Experiencia científico-literaria)![]()
Una amiga ya me advirtió, los jóvenes, sobre todo inmigrantes, cuando iban a la tienda de telefonía móvil en la que trabajaba no le preguntaban por los megapixels que tenía la cámara, ni por la cobertura, ni por la calidad de los vídeos. El único requisito que pedían a su teléfono era que se pudiera poner la música con manos libres. No me sorprendía mucho, cuando trabajé de promotor me pedían móviles con brújula y disparates similares. El problema es que el pasado Martes, en un tren de cercanías, uno de esos untermenschen que tenía un teléfono con manos libres comenzó a poner su música de reaggeton a todo volumen. Al principio pensé que estaba probando su teléfono y que lo iba a apagar enseguida. Pero pasaron unos minutos y parecía que no tenía ninguna intención de apagarlo. El resto de pasajeros nos mirábamos y todos pensábamos lo mismo, pero nadie decía nada. Lo peor es que el untermensch parecía poner la música como si el resto fuéramos a disfrutar de ella, como si nos hiciera un favor, pensaba que nos haría el viaje más ameno independientemente de que algunos llevasen un libro, sus propios auriculares o simplemente disfrutaban del paisaje. Suficiente he tenido que aguantar a los que se ponían a mi lado con unos auriculares potentes como para que ahora me venga un niñato a ilustrarme con su música de mierda. Renfe ya quitó la música clásica de sus vagones porque según un estudio que hicieron era el servicio peor valorado de toda su red. En vez de acabar con los retrasos, poner más trenes, mejores horarios o habilitar trenes de noche durante todo el año han arreglado esa simpleza, que al fin y al cabo no era tan molesta como la música del niñato que me estaba poniendo de los nervios. No lo pensé más. Me levanté y me acerqué a él. - ¿Te importaría quitar la música? Estás molestando a todo el vagón. - ¿Qué? Pues nadie se queja. - No se quejan porque piensan que eres un Latin King que les va a sacar una navaja. Haz el favor de apagar la música si no quieres que llame al revisor para que te echen de este tren. - Tranquilo ¡eh! Que ya lo quito... Mientras me iba escuché decirle a regañadientes "amargao este...". Podría haberme girado y darle una bofetada. Pero yo lo único que quería era silencio. Yo no voy en tren para escuchar reaggeton y no tengo por qué aguantar a nadie que me ponga su música, que para algo se inventaron los auriculares. Después continué leyendo tranquilamente a mi querido Unamuno.
Mi novia es gilipollas![]() Nos conocimos en una discoteca muy popular entre gritos, empujones, derramamientos de vasos y música techno de fondo. No era el sitio ideal para encontrar a una novia, pero cuando uno va borracho se lía con cualquiera sin preguntarse por qué. La cosa se prolongó y llevamos tres meses juntos. Ahora ella duerme a mi lado. Se quitó la gasa y vi un enorme tribal cuyas ramificaciones desembocaban justo en el principio de la raya del culo. Sólo pude abrir la boca de asombro y no pronunciar nada. - ¿Te gusta? -preguntó. - Sí, creo que sí...
Salíamos de fiesta juntos. Cuando la veía maquillarse no entendía por qué cogía la pintura de los ojos y se pintaba la raya de forma exagerada como si fuese una faraona, se hacía la raya tan larga que casi daba la vuelta a su cabeza. Le decía que no estábamos en carnavales y no era necesario disfrazarse de geisha, pero ella decía que era un ignorante por pensar eso y se reía de mí.
El asesino sin memoria![]() Cuando el juez le preguntó por todos los crímenes de los que se le acusaba, él se mostró ofendido, como si le estuviese haciendo una pregunta de carácter muy personal. - Perdone, señor Juez, pero es que no sé a qué viene ahora esa pregunta. La justicia debería arreglar otros problemas que hay, que no son pocos. Hoy en día hay mucha delincuencia callejera, no puedes salir a la calle con la inseguridad que hay, deberían preocuparse de las cosas que realmente importan a los ciudadanos. Además, aquello por lo que me pregunta sucedió hace mucho tiempo. Los asistentes estaban divididos entre los que apoyaban lo que decía el acusado y otros que escuchaban incrédulos el cinismo del individuo. El Juez le preguntó por todos los cadáveres que se encontraron enterrados en su jardín. - ¿De verdad me pregunta ahora por eso? ¿Han estado enterrados ahí siempre y me pregunta ahora? Si de eso hace décadas, ya casi ni me acuerdo. Además, ¿Usted qué se cree? Aquellos que estaban enterrados no eran ningunos santos, también mataron y enterraron a otra gente, no se me puede echar la culpa a mí por todo lo que ocurrió si aquí nadie está libre de pecado. El fiscal mostró las pruebas en las que se demostraba que el acusado era el principal sospechoso de las desapariciones y asesinatos de toda esa gente que encontraron enterrada en su jardín. - Sí, vale, Señor Juez, puede que haya sido yo, pero no tiene ningún sentido que me juzguen ahora. El mal ya está hecho. Lo único que conseguirán con esto es reabrir las heridas del pasado. No me deberían juzgar, es mejor dejar las cosas como están; no tiene ningún sentido acusarme de algo que hice en defensa propia hace muchos años. Además, los cadáveres estaban muy bien en mi jardín, no sé para qué los tuvieron que desenterrar si estaban descansando en paz. Estaban todos juntitos en una fosa, ya no sentían nada y estaban bien. Además, tenía el jardín precioso y ahora parece un patatal. Los han sacado para montar un circo. Yo creo que usted lo único que quiere es acusarme para desviar la atención de otros temas importantes, ¿verdad? El juez le preguntó si tenía algo más que declarar. - ¡No me podéis acusar por lo que hice! Además, por aquel entonces en mi casa yo hacía mis leyes y no era delito hacer lo que yo quisiera. Si yo tenía que matar a alguien lo mataba, no iba en contra de mi ley. Yo no soy como esos partidarios de Kant que creen que hay valores universales como los de no matar, no agredir y todo eso. Yo soy partidario de las leyes, y si en aquel entonces yo hacía la ley no cometía ningún delito. Así que estáis todos en un error por querer reabrir tantas heridas. Tras escuchar las declaraciones del principal acusado el jurado se retiró a deliberar.
Ejercicio maniático-espiritual que sirve para bajar la autoestima en esos momentos de euforia en los que creemos que somos geniales y que la vida es maravillosa (testado científico-literariamente)![]()
Todos hemos sufrido en alguna ocasión algún ataque de autoestima desmesurada en los que no somos capaces de percibir la realidad tal y como es. Nos creemos que estamos bien y que somos geniales y excepcionales. A veces la alucinación es tan grande que incluso nos parece sentir que somos felices y que la vida vale la pena. Ahora ya no es necesario que acuda a un especialista para que le corrija esta anomalía producida por su dañada psique. Basta con que repita sin cesar el siguiente mantra: "No sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada, no sirvo para nada" ...y así sucesivamente hasta que note una cierta mejoría y se le quiten los pájaros de la cabeza. Relato científico-literario que demuestra que nunca podrás escapar de la moda ni aunque lo intentes y que, además, ridiculiza a todos esos que se retocan la barba todos los días para aparentar que llevan barba de tres días![]()
En aquella tribu perdida de la selva tropical todo el mundo llevaba taparrabos y un palo cruzado en el tabique nasal. Pero él era especial. Un día apareció por el poblado con el palito atravesado en su oreja. - Pero tío, ¿Qué coño has hecho con el palito de la nariz? – le preguntó su amigo extrañado. - ¡Mira! ¡Esos son los pantalones que yo quiero! ¡Voy a comprármelos!
La verdadera historia de la muerte![]()
Rodolfo era más feo que Picio (tenía feo hasta el nombre). Desde pequeño ya apuntaba maneras, su madre murió de un paro cardiorrespiratorio al parirlo, pero no fue por culpa del parto, no. Todo comenzó cuando cogió a su bebé en brazos. Era tan feo que cuando lo vio no pudo creer que había parido a una criatura tan horrible y su corazón no pudo resistirlo y murió. Nadie pudo hacer nada por salvarla porque parió sola en un granero de un pueblo perdido de Teruel. Así comenzó la historia de la muerte. Por allí se acercó una loba que olió la presencia del niño. La loba estaba muy cultivada, había leído muchos libros (al contrario de lo que pueda parecer, los animales pueden leer, lo que ocurre es que nunca nadie se ha molestado en enseñarles). Su intención no era comerse al niño (los lobos no son seres sanguinarios que se comen a los niños, a veces también tienen sentimientos, lo que ocurre es que el cuento de caperucita dio muy mala fama a estos animales), su verdadera intención era convertirse en un mito. Ella había leído la historia de Rómulo y Remo y quería convertirse en la patrona de Teruel (aunque era una ciudad que no existía), se visualizó como Luperca dando de mamar a Rómulo y Remo en el escudo de la Roma. Sabía que si amamantaba al niño podría convertirse algún día en la imagen del escudo del Teruel Club de fútbol y que sería el estandarte del equipo cuando el Teruel C.F. jugase la Champions League. Epílogo Esta explicación científico-literaria de la muerte está inspirada en un caso real. Una vez me crucé por la calle con una chica tan fea que al verla me dio un susto que se me aceleró el corazón. Fue entonces cuando imaginé que una persona un poco más fea provocaría la muerte allá a donde vaya. Esto, además, demuestra que las musas no tienen por qué ser siempre guapas. Microrrelato científico-literario del pacifista antiviolencia![]() Aquel pacifista, que sin saber cómo se vio en medio de un tiroteo, se dijo: - Tendré que comenzar a pensar que tal vez sea una buena idea contemplar la posibilidad de plantearse que quizá sea necesario empezar a iniciar los movimientos oportunos para ponerme a cubierto antes de que una bala me OOhhggg, Ohggg, ohgg... oh . Fin |
|||||