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En Tierra Firme

Escribir feliz

Un amigo me preguntó si era posible escribir algo bueno siendo completamente feliz. No supe contestarle, desconozco si fue por mi incapacidad intelectual o por no saber con certeza cuál era su situación, pues no sé si alguna vez he sido feliz.

No sé si alguien puede hablar con pureza y realismo desde la felicidad, pues sus juicios están alterados por su experiencia personal, por su suerte y por una serie de circunstancias que le hacen creer que la vida tiene algún trasfondo positivo. Un feliz no puede hablar en nombre de todos, los infelices nunca se verán reflejados en la impresión que pueda tener un feliz, pero un feliz siempre podrá verse reflejado en la infelicidad del resto. Aunque podríamos entrar en un debate sin fondo, pues primero uno debería saber qué es la felicidad y dónde se halla.

Siempre me he visto impulsado a escribir en momentos de tristeza. Pero mi escritura pierde fuerza a medida que avanzo. Si hoy en día escribiéramos en paredes como los egipcios, con cincel y martillo, seguramente tendríamos algo mejor que decir. Mis textos, todos ellos impulsados por una carencia personal, serían mucho más profundos al principio, mi martillo golpearía las primeras letras con rabia, intentando hacer sangrar a la piedra, pero a medida que avanzaría irían perdiendo fuerza, las ranuras tendrían menos profundidad, las letras tendrían menos definición, tendrían menos sombras y continuaría así de tal modo que el punto final de mi texto sería inapreciable. Si escribiese en las paredes demostraría que mi pena se diluye con las palabras impresas, y que es esta la que me da la fuerza para golpear con una rabia que se va perdiendo poco a poco, pues mi pena se traslada al texto y se aleja de mí. Demostraría que la tristeza y la infelicidad es el impulsor de las mejores frases, porque escribir no es un ejercicio ni un trabajo, escribir para muchos es sangrar, es gritar, es escupir, es dar un puñetazo a una montaña indestructible para hacerla tambalear. No, no se puede escribir siendo feliz, salvo mierda.

A nadie le gusta escuchar de la boca de otro “soy feliz” porque eso no nos aporta ninguna solución a nuestras vidas, no encontramos ningún consuelo en eso, no nos identificamos con su mensaje aunque se trate de nuestro mejor amigo y al cual deseamos lo mejor... pero no nos dice nada el anuncio de su más absoluta felicidad y bienestar.

La escritura se asocia a la desdicha y yo ya estoy hasta los cojones de tener la necesidad de escribir.

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7 comentarios

Por curiosidad -

http://rvr.blogalia.com/historias/13495

Échale un ojo a éste.

Tu lectora -

Te castigaré seriamente como no encuentres el motivo para escribir ;)

Escribir es una necesidad, puede darse en momentos negativos y tb positivos. Muchas veces necesitamos compartir lo bueno y tú tb has escrito desde ese lado, así que...
Cágate en ellos, pero si te cagas en mí, que para colmo te firmo como lectora, te haré tragarte el escobillero del water jajaja. Ya te estoy viendo con la boca llena de tu mejor mierda y saboreándola, kias kias kias.

Venus -

La felicidad es un estado de animo al igual que la melancolia o la tristeza, por lo que no se puede encontrar. Se esta o no se esta, pero no se es.

Yo pienso que si se puede escribir feliz, hay textos divertidos, graciosos, dulces, entrañables, los cuales han sido creados bajo los efectos de la felicidad. ¿Mejor o peor? Pues me imagino que eso debe de ir con el autor y la intencion del mismo.
Yo ayer creo que puede escribir un texto estando feliz, o al menos no demasiado deprimida, por lo que me alegro. Un poema esperanzador.
Pero sí, querido marciano, estoy de acuerdo contigo. Estamos condenados, pero yo de momento bendigo este gran castigo que es la escritura, que me deja depurarme, sangrar, gritar y sacar toda mi mierda y es justo despues cuando me invade una tranquilidad brutal y un apice de felicidad.

Por mi, sigue vomitando tu mierda y haznos reflejarnos en la infelicidad del resto ya estemos tristes o contentos.

*Me alegra leerte de nuevo.

Susan -

Escribir feliz o ser feliz es complicado porque la felicidad completa no existe. Quizás se encuentre en determinados momentos puntuales pero poco más. Esa es la cruel realidad. Los hay que dicen que en general son felices, pero eso será porque ignoren o no quieran ver ciertos aspectos. La vida, en general, genera problemas y es complicada. Ójala pudiese ser diferente.

Lector con restos de mierda en un ojo -

Ah, Fredy, querido...

Supongo que a eso se refería el bueno de Reinaldo Arenas cuando hablaba de la maldición de la literatura (cfr. "Antes que anochezca") y sugería que no era un don, sino un castigo.

Yo creo firmemente que la tristeza aviva en cierto tipo de personas esa necesidad de abrirse, de establecer torpes vías de comunicación, de compartir su malestar para liberarse. Por eso escribimos. No para hacernos ricos y famosos (que no nos haría más felices en absoluto) sino para escupir toda la mierda que llevamos dentro.

Y algunos, además de purgar su veneno, consiguen hasta follar. Esos son los afortunados.

El ejemplo a seguir.

H.

rakel -

Lo que has escrito es totalmente cierto.Mi situación es la misma cuando escribes algo suele estar inspirado en nuestra propia desdicha,y la verdad q es una pena ver q si escribimos tanto es porque tenemos tanto q escribir.

En Tierra Firme -

Quiero aprovechar la ocasión para cagarme en todos los lectores.
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