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En Tierra Firme

Una historia del Neandertal

Una historia del Neandertal

Hace muchos años, cuando aún habitaban en la Tierra los ahora conocidos hombres de Neandertal, una mujer estaba dando a luz. Era una mañana soleada de verano, los pájaros cantores piaban en el amanecer y unos gritos salían del interior de una cueva.

- ¡Vamos empuja! ¡Empuja!

- Ahhhhhhhhh.

Fue un parto rápido y sin complicación alguna.

- ¡Es un bebé precioso! – dijo la comadrona.

- ¿Es niña o niño?

- ¡Es un niño!

Le dieron la criatura a la madre, que lo acogió en su regazo colmada de felicidad. El padre, que estaba presente en el parto, pidió coger a su nuevo hijo en brazos, la madre se lo cedió con un gesto de amor y miró a su nuevo hijo al que esperaba con ansia. Tenía la ilusión de que fuese niño para enseñarle a cazar, a pescar, a construir herramientas, a diferenciar animales, a jugar a fútbol...

- Dios mío, ¿No te has dado cuenta de cómo es el niño? – dijo el padre en un tono de voz bastante preocupante.

- ¿Qué le pasa?

- ¿No te das cuenta? El niño es distinto a nosotros.

- ¿En qué?

- Fíjate, tiene una cabeza más ancha, la nariz más grande, tiene menos pelo en el cuerpo de lo habitual...

- No digas tonterías cariño, eso es que acaba de nacer.

- No, no, sé lo que me digo, este niño es diferente. Cariño, no es por nada, pero creo que has parido a un mutante.

- ¿Cómo que un mutante? ¿Qué estás diciendo?

- Pues este bebé ha sufrido una mutación genética, es un eslabón más en la evolución del hombre.

- No te entiendo nada, me estás asustando.

- Pues acabas de parir a un homo sapiens sapiens.

- ¡Dios mío! ¿Y eso es bueno o malo?

- Pues no sé qué decirte, la diferencia entre él y nosotros es que él será mucho más inteligente debido a que su masa encefálica es superior a la nuestra

- ¡Oh dios mío!

- Pero lo peor... no sé si debería decírtelo... – y vaciló sin saber qué hacer.

- ¿Qué?

- Este niño tiene alma

- ¡Oh! ¿Y en qué consiste eso?

- Pues resulta que dios, nos utilizó a nosotros como escala evolutiva para llegar al prototipo de hombre que él buscaba, y ese hombre es este, el homo sapiens sapiens. Estos seres tienen un alma inmortal, indivisible e inmaterial que habita dentro de ellos.

- ¡Oh no! ¡Eso es terrible! – dijo la madre horrorizada.

- Eso no es todo querida, el niño cuando muera seguirá viviendo, pues su alma viajará hasta el purgatorio donde permanecerá años y años hasta que venga el hijo de dios a la Tierra y se sacrifique en una cruz por los homo sapiens sapiens, y hasta que esto no suceda no se abrirán las puertas del cielo, que es un lugar maravilloso donde todo es bonito y las almas de los justos habitan ese lugar para el resto de la eternidad.

- ¿Y los que no son justos?

- Los que no son justos, querida, irán a un lugar llamado infierno, donde está lleno de fuego y los torturan para el resto de tu vida.

- ¡Oh dios mío! ¿Por qué nos ha tenido que pasar esto a nosotros?

- Antes o después tenía que pasar querida.

- Oh, yo quiero que mi hijo sea un hijo normal, que cuando muera todo se acabe, que no tenga que estar viviendo eternamente o que tenga que sufrir. Cariño ¿Qué hemos hecho mal? ¿Por qué suceden estas cosas?

- No hemos hecho nada mal, amor mío, esto es cosa de la evolución, de vez en cuando hay mutaciones genéticas y los bebes nacen diferentes, unas veces para bien, y otras veces para mal.

De pronto entraron en la cueva un par de vecinas interesadas en conocer al nuevo bebé.

- ¡Hola! ¿Cómo ha ido todo?

- Mal – respondió la madre.

- ¿Qué ha pasado?

- El niño tiene alma.

- ¡Oh no! – dijo una de las vecinas.

- ¡Santo Dios! ¡Qué desgracia! – dijo la otra.

- ¿Por qué? ¿Por qué me pasan estas cosas? – lamentó la madre entre sollozos.

- Oye – dijo una de las vecinas – aún estáis a tiempo, ¿Por qué no lanzáis al niño por el despeñadero antes de que sea tarde? Igual el alma todavía no se ha despertado y el niño muere en paz y evita tener que sufrir para el resto de la eternidad y evitáis que sus hijos no hereden su ADN con alma.

- Sí – dijo el padre – si este niño tiene descendencia, transmitirá genéticamente su desdicha. En su ADN figura la existencia del alma, y eso lo transmitirá a todas las generaciones futuras que tenga.

- ¡Cariño! ¿Cómo puedes decir eso? ¡Nuestro bebé tiene derecho a vivir! ¿Por qué lo tendríamos que lanzar por el despeñadero? ¿Por ser diferente? Además, si dices que el niño será inteligente, no habrá por qué preocuparse, no tendrá descendencia pues nadie querrá hablar con él de filosofía ni esas cosas, nuestras hembras, por lo general, se van con los que tienen el troncomovil tuneado.

- ¿Y si el niño aplica su inteligencia en maquear su troncomovil? ¡Se las llevará a todas de calle!

- ¡Oh no! – Y la madre se lamentó de nuevo desconsolada.

- Me temo que el niño ya tiene su alma dentro de sí, por mucho que lo sacrifiquemos vivirá en el purgatorio hasta que en el año cero muera el hijo de dios. – dijo el padre.

- ¡Pobrecillo mi hijito! ¿Y en qué año estamos?

- Estamos en el año treinta mil antes de Cristo.

- ¿Tanto tiempo tiene que estar mi hijito en el purgatorio? ¡Oh no! – La madre seguía llorando desconsoladamente.

En la puerta de la cueva apareció Bugus, el inventor de la época.

- ¿Es cierto que ha nacido un mutante? – dijo nada más entrar.

- ¡No llames así a mi hijo! También es persona, además, será más inteligente que tú.

- No creo que sea más inteligente que yo, sigo inventando cosas que serán muy útiles para la humanidad. ¿Sabéis cual es mi último invento?

- Dinos.

- He inventado una cosa llamada poesía, consiste en recitar palabras de forma ordenada, haciendo que rimen los versos entre ellos.

- Eso no vale para nada, ¡sólo sabes inventar cosas inútiles! Prefería cuando te dedicabas a pintar animales en las paredes.

- ¿Cómo que no vale para nada? Con este invento podremos expresar los dolores y desventuras del alma.

- ¿Has dicho alma? – respondió el padre – ¡Pero si tú no tienes alma!

- Ya lo sé, pero eso hará que las futuras generaciones con alma puedan expresar lo que sienten.

- ¿Quieres decir que mi hijo será poeta? – preguntó la madre preocupada.

- Podría serlo, perfectamente.

- ¡Oh no! ¿Por qué? ¿Por qué me tienen que pasar a mí todas las desgracias del mundo? ¡Voy a tener un hijo poeta!

- Tranquila amor mío, piensa que podría haber sido peor si hubiese sido torero – dijo el padre.

- ¡Torero! ¡Siempre he querido tener a un hijo torero! al menos mata a animales con arte y nos trae la comida. ¿Por qué dices que hubiese sido peor?

- Porque los toreros torturan a los animales indefensos y se divierten con eso.

- ¿Y cuando tú sales a cazar los animales no sufren?

- Es distinto, yo cazo para comer, no para dar un espectáculo.

- Pero sufren igual, además, siempre estas contando batallitas de tus cazas de mamuts, ¿eso no es dar un espectáculo?

- Es distinto amor mío. Los toreros son seres sin escrúpulos que matan para aumentar su ego y su fama, y así, conseguir que todas las aficionadas taurinas quieran acostarse con ellos.

- Así me dará mas nietecitos.

- Sí, nietos con alma...

Continuaron hablando de los pros y los contras de tener a un hijo torero, pero la madre seguía muy preocupada con su hijo, lo miró amargamente y dijo:

- Amor, ¿bebiste algo raro cuando engendramos? ¿Por qué ha salido así el niño?

- ¿Ahora se llama engendrar? Cariño, el alcohol todavía no existe. No es culpa mía, es de Dios, que ha querido elegirnos a nosotros como herramienta para evolucionar la especie. Piensa en la relevancia de este nacimiento, en un futuro nos recordarán como los padres del humano moderno, nos recordarán una vez al año, harán fiestas en nuestro honor, montarán belenes con cuevas donde apareceremos nosotros y el niño recién nacido, y cantarán villancicos que relatarán esta historia.

- ¿Por nosotros? – preguntó extrañada la madre – No creo que merezcamos eso, eso lo deberían hacer, en todo caso, con la madre de dios, pero nosotros no lo merecemos.

- ¿Cómo que no? ¿No es igual de importante haber dado a luz a dios que haber dado a luz al primer homo sapiens sapiens con alma? ¡Nos tienen que recordar!

- Mira amor mío, a mí me parece que sólo dices tonterías. ¿Por qué motivo las futuras generaciones iban a celebrar esta desgracia?

- Sí, es lógico, la gente lo hará. Se deben celebrar cosas así.

- Yo creo que sí que lo harán – dijo el poeta.

- ¿Ves cariño? Ya hay alguien que me da la razón.

- Sí, estoy convencido de ello - añadió el poeta - y podrían cantar villancicos como este:

En el portal de Jaén,

Hay estrellas, Sol y Luna,

El hombre de Neardenthal

Y un mutante en una cuna

Y al unísono cantaron todos:

- Ande, Ande, Ande, la marimorena, ande, ande, ande que la noche es buena.

- Oye, pues al fin y al cabo no es tan malo haber parido a un hombre con alma. – dijo la madre ya más tranquila.

- Todo se verá cariño, yo espero que este nacimiento sea por el bien de la humanidad.

- Sin duda alguna lo será.

- Bueno gentes, me tengo que despedir de vosotros, - dijo el poeta- tengo que irme, que estoy escribiendo un libro que será un best seller en un futuro, estoy seguro que lo emitirán por todo el mundo a través de unos aparatos, que no me cabe ninguna duda que inventarán, con los que emitirán imágenes con las narraciones de esta historia.

- ¿Y como se llama tu best-seller?

- Pasión de Gavilanes.

- ¡Santo Dios! Es un nombre repugnante, te ruego que te vayas por donde has entrado y dejes de contarnos tus ocurrencias dignas de un demente.

- Adiós familia, y enhorabuena.

A continuación se marchó la comadrona y las vecinas. Se quedaron los tres solos, la madre a la derecha del niño arrodillada contemplándolo, el padre a la izquierda, de pie con un enorme bastón en la mano y el niño, en el centro, descansado en algo muy parecido a un pesebre. La madre preguntó:

- Oye cariño, ¿Y tú cómo sabes todas esas cosas?

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12 comentarios

En Tierra Firme -

Gracias por tu crítica sincera.

nqlf -

el relato es bueno y la idea es buena. aunque algunas partes mal conectadas le hacen perder fuerza. el dialogo creo que sigue sin ayudarte, no por ser dialogo, sino porque creo que lo usas mal y sobran muchas frases. yo hubiera profundizado más en la idea del alma,que creo que era una idea con mucho mas partido del que le has sacado.

carlos -

no entiendo cómo a todos os encanta este relato... aburre... noe scribes tan bien para mí....

carlos -

hola.. hace mil que no vengo por aquí, me ha parecido un rollo,,,,,,,,,,,,, :/ pero hay un toque ingenioso. el troncomovil...

Marta -

Estoy de acuerdo con Gabriela:))

Gabriela -

ES inmejorable el humor que se destila en este post . Dada la temática que toca , hacerlo como lo ha hecho , sólo lo puede hacer una persona con un auténtico e irónico sentido del humor!
De lo mejor que he podido leer hoy , gracias.

monocamy -

juasjuass qué loco :P Me partí con lo del "troncomóvil tuneado". xDDD

La verdad es que, viendo la delicadeza y cuidado que se toman cuando nace un niño, en cualquier hospital, resulta un tanto increíble que, en aquel entonces, sobrevivieran, naciendo en cualquier cueva con el instinto por única asistencia.

Qué finos nos hemos vuelto...

Un saludo, gamberro ;)

Eliza -

Bueno, fredy, gracias por visitar mi blog... y con respecto a estudiar periodismo... ya hablaremos. Un besazo

Darilea -

Jajaja Eres buenisimo.
Menos mal que yo salí medio torcia pero salí medio poeta ajaj o por lo menos en el intento estamos que si llego a salir torera no veas la que hubiese armado ajaj
Besitos.

Celia. -

Jajajaja pues si que es cenizo el padre!

Así que la obra maestra es Pasion de Gavilanes... Non fotis...

En cuanto a la historia, está muy bien, me he reído un rato, que falta me hacía.
Un beso!

Rosicky -

Jajaja... Qué ingenioso eres y que profundo...

Pasión de Gavilanes ajajajaja... Es una telenovela no¿?¿?¿?

Me alegra que te sientas tan prolífico :) entrentiene y hace pensar :)

Invento algo llamado poesía xDDDD Yo creo que la poesía inventó al hombre... :)

Un abrazo mu fuerte amigo!! Siga escribniendo que se necesitan gentes como tú :)

TST -

Ufff, genial relato. Muchas gracias!
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