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En Tierra Firme

Diario de un exiliado. Capítulo 3. A todo el mundo le gusta que le abracen y que le besen

Salimos de clase. Un compañero me invita a tomar una cerveza en su casa. Camino con él por la calle.

ANDRES

Tío, tío, qué buena estaba la nueva chica de clase. ¿Tú te has sentado con ella no?

FREDY

Sí. Se ha puesto a mi lado.

ANDRES

Qué buena está tío. Me la follaría por todos lados. ¿Qué te ha dicho?

FREDY

Nada, que está aquí por una beca que le han dado. Que es de Asturias, que se ha matriculado en varias asignaturas y poco más.

ANDRES

Joder tío, menos mal que luego se ha puesto a tu lado. Cuando la tenía a mi lado no podía mirarla bien para ver lo buena que estaba. Es que si la cojo la reventaba.

FREDY

Veo que te gusta mucho...

ANDRES

Claro tío ¿Qué no has visto lo buena que está?

FREDY

Sí, sí, está bien...

ANDRES

Me la quiero follar.

FREDY

Pues dile algo, igual quiere.

ANDRES

Sí, ya veremos... ¿Tú por qué no le tiras?

FREDY

Yo no, yo ya paso de las tías, son todas unas calientapollas hijas de puta. Yo soy más inteligente y tengo cosas más importantes de las que preocuparme que de meter un absurdo palo en un agujero de una imbécil.

ANDRES

Si ya... que me lo voy a creer. A todo el mundo le gusta que le abracen y que le besen. Tú no vas a ser menos.

No contesté. Tenía razón. Seguimos avanzando unos pasos.

ANDRES

¡Pero tío! ¡Qué buena está joder! ¡Me la follaría ahora mismo!

FREDY

Joder, pues no sé, dile algo. Igual te la ligas.

ANDRES

Ya, ¿Pero qué quieres que le diga?

FREDY

No sé, invítala a tu casa o algo, igual te la follas.

ANDRES

¡Pero tío! ¿Tú estás loco o qué?

FREDY

¿Qué pasa? ¿He dicho algo raro?

ANDRES

¡Tío! ¡A mi casa no!

FREDY

¿Por qué?

ANDRES

¿Cómo quieres que me la lleve a casa si vivo con mi novia?

Continuamos avanzando un poco más hasta llegar a su casa. Al abrir estaba ella, que se levantó y le recibió con un “hola cariño ¿qué tal te ha ido el día?”, “bien”, contestó él, “muy bien”.

Sabemos de buena tinta que andamos con medias tintas

Sabemos de buena tinta que andamos con medias tintas

Corre tinta por nuestras venas, por los grifos sale tinta, bebemos tinta, meamos tinta y escupimos tinta.

Nos tiramos pedos de tinta, comemos tinta, compramos tinta, vendemos tinta, robamos tinta, nos crece tinta, trabajamos con tinta, ordenamos la tinta, obedecemos a la tinta, respiramos tinta, escuchamos tinta, morimos con tinta.

Violencia de tinta, ataúdes de tinta, pirámides de tinta, sabios de tinta, ignorantes de tinta, ciudades de tinta, tormentas de tinta, nieve de tinta, viento de tinta, truenos de tinta, calor de tinta, frío de tinta, lluvia de tinta, paraguas de tinta, semáforos de tinta, trenes de tinta, estaciones de tinta, destinos de tinta, hogares de tinta, familia de tinta, televisión de tinta, teléfono de tinta, ordenador de tinta, internet de tinta, blog de tinta.

Somos unos grandísimos hijos de tinta, nos enamoramos de la tinta, besamos la tinta, lamemos la tinta, chupamos la tinta, nos follamos la tinta y eyaculamos tinta.

Hacemos banderas de tinta, casas de tinta, presidentes del gobierno de tinta, filósofos de tinta, gilipollas de tinta, soplapollas de tinta, degenerados de tinta, violadores de tinta, obreros de tinta, monarquías de tinta, constituciones de tinta, edificios de tinta, políticos de tinta, miserables de tinta, mendigos de tinta.

Escribimos con tinta, leemos tinta, nos hacemos tatuajes de tinta, imprimimos con tinta.

Y por supuesto... cagamos tinta.

Diario de un exiliado. 2ª temporada. Cap. 2. ¿A cuántos te has cargado?

Diario de un exiliado. 2ª temporada. Cap. 2. ¿A cuántos te has cargado?

Ya ha empezado el curso y parece que fue ayer cuando me matriculé en bachillerato. Estaba acojonado por lo que podía pasar en el piso. Tenía miedo de esas criaturas terrestres llamadas mujeres. Pero ahora estoy tranquilo. He descubierto que son personas civilizadas. Mucho más civilizadas que yo. Ahora el piso rebosa vida. La nevera esta llena. Se limpia. Se hacen cosas normales. Se compra lo que hace falta. No hay ni punto de comparación con la pesadilla del año pasado. No hacen competiciones por ver qué compresas son más absorbentes (que yo sepa). Se ha hecho un plan para que cada uno limpie una parte de la casa cada semana. Hay buen rollo. Vemos películas. Celebramos fiestas. Hacemos las cosas que se hacen en un piso de estudiantes normal y corriente. Todo esto ha empezado bien.

Este curso puede ser interesante. Las asignaturas de este año están más enfocadas a la publicidad y a la teoría de la comunicación, también tenemos una asignatura de expresión musical. Creo que aprenderé mucho. Intentaré contar aquí muchas cosas de las que aprendo, puede interesar a algún ávido lector (como todos los que leen esto).

Aunque tengo a algunos profesores lamentables. Tenemos al profesor más difícil de toda la carrera. No me ha gustado nada. Tiene buenos ideales, pero no tiene ninguna credibilidad. Un buen profesor de comunicación audiovisual debe saber comunicar. Que se sepa toda la teoría no me sirve de nada. Que nos dé toda una panzada de apuntes tampoco. Un buen comunicador debe saber comunicar, debe despertar interés, debe hacer que sus alumnos estén despiertos durante toda la clase y hacerla interesante. Este lo único que consigue es que bostecemos, que nos aburramos, que queramos irnos y que, al final, nadie quiera ir a su clase.

En la universidad abundan este tipo de profesores. Son esos profesores que se creen que por suspender al 90% de la gente tienen más prestigio. Sé de buena tinta que muchos profesores se preguntan entre ellos: “¿A cuántos te has cargado?” y si contestan que han suspendido a muchos parece que lo miren con más respeto. Entre ellos critican a esos profesores que aprueban a toda la clase sólo por haberse esforzado. No es que quiera que me den las cosas hechas, a mí no me gusta que me regalen nada en ese sentido porque el objetivo es aprender. Pero no me gusta que estos profesores se consideren “duros” o “buenos” sólo por suspender a mucha gente. Señores: si habéis suspendido a mucha gente no es porque seáis más buenos o más prestigiosos, sino porque no habéis conseguido transmitir lo que queréis a vuestros alumnos y no habéis inculcado nada. En vez de sacar pecho cada vez que digáis que habéis suspendido a 80 personas deberíais estar llorando y tomaros esa cifra como un auténtico fracaso personal. Cuando son tantos los suspendidos no sólo han fallado los alumnos. Os escudáis diciendo que la mayoría son idiotas, pero no es así, la mayoría se esfuerza y estamos aquí porque queremos. Papá y mamá ya no nos ponen el bocadillito en la mochila y nos obligan a venir a clase.

Pero lamentablemente seguirán existiendo los profesores pedantes. Estos que tienen la autoestima tan baja que tienen recordar todos los días que han escrito unos cuantos libros que son un auténtico tostón, o que el autor del manual que estamos estudiando es amigo suyo, o que el autor de la teoría de la comunicación más respetada fue compañero suyo en la facultad. ¿A nosotros qué nos importa eso? ¿Es que se creen que por ser amigos de un autor u otro tienen más prestigio? ¿Creen que por ser amigos de algún “famosillo” ya les pertenece parte de esa “fama” y “genialidad”?

Limitaos a enseñar, a prepararos clases interesantes y a procurar que la mayoría de gente aprenda lo que tiene que aprender.

Os dejo con esta parrafada, que ya copié en su día aquí, de la película Lugares comunes de Adolfo Aristarain.

“Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también, el método para entender, analizar, razonar y cuestionar una información. (...)Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, dogmas religiosos o doctrinas políticas, sería saludable que se dedicaran a otra profesión, a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo antes de entrar al aula.
No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, no sirve. Lo que se impone por la fuerza se rechaza y en poco tiempo se borra. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria en qué año nació Cervantes. Pónganse como meta hacerlos pensar, que duden, que se hagan preguntas.”

Diario de un exiliado. Segunda temporada. Capítulo piloto. Las compresas absorbentes.

Fui a hablar con la casera e intenté explicarle la situación.

– Verás, no quiero vivir más aquí porque...
– No importa lo que sea –me interrumpió –el año que viene el piso será tuyo. Confío plenamente en ti y te veo un chico responsable. Búscate a otros dos compañeros de piso y ya está.
– Sí, pero es que yo lo que quería decirle...
– Que no te preocupes. Sé que en ti puedo confiar.
– Bueno... pero es que yo tampoco estoy seguro de vivir aquí el año que viene.
– Mira, yo no quiero que se queden ellos. Si quieres te dejo el piso más barato. Si es por el dinero no hay problema. Me gustaría que te quedaras.

La casera estaba medio sorda. Tenía que repetirle tres o cuatro veces las cosas para que se enterase de lo que digo. Aunque en realidad entendía lo que le daba la gana. Su oído era selectivo.

Cuando volví al piso fui a decirles a mis compañeros que el año que viene ya no estarían en el piso. Que me lo quedaría yo. Pero el rastafari, antes de que le dijera nada, me comentó que este año se iría a vivir a otro piso con unos amigos. Luego el Corama me dijo que quería irse a vivir con sus amigos. Todo estaba solucionado sin que yo tuviese que decir nada. Tan sólo tenía que buscar unos nuevos compañeros.

Así que a final del curso colgué un cartel en el panel de la universidad que decía así:

Se buscan 2 compañer@s para compartir piso. Interesados enviad un email a: entierrafirme@hotmail.com o llamad a este número de teléfono: XXXXXXX

Al día siguiente recibí la llamada de dos chicas. Quedé con ellas para enseñarles el piso. Abrí la puerta y vi a dos conocidas que iban a mi clase. Estuvieron viendo el piso, las habitaciones, estudiaron las ventajas y desventajas y me dijeron que se lo pensarían. Parecían serías y normales.

Al día siguiente me llamaron y me confirmaron que querían quedarse en el piso. Yo todavía tenía la oportunidad de decirles que ya era tarde o inventarme cualquier historia. Pero me dieron buenas vibraciones y les dije que sí, aunque tenía un poco de miedo porque yo no sé convivir con chicas. No sé qué hábitos tienen, ni qué pasa por sus mentes. Jamás en mi vida he entendido a una sola mujer y nunca se me había ocurrido convivir con ninguna. No sé qué piensan, ni lo que dicen, ni lo que hacen. Para mí son una especie desconocida de otro planeta que hablan en otro idioma: el idioma de las sutilidades.

Supuesto imaginario en el que se refleja el concepto que tiene Fredy de las mujeres:

Interior. Atardecer. Dos chicas están en la sala de estar y no saben qué hacer.

Chica 1: Me aburro.
Chica 2: Yo también.
Chica 1: ¿Qué podemos hacer?
Chica 2: ¿Qué tal si sacamos nuestras compresas y comparamos cuál es la más absorbente?
Chica 1: ¡Vale! ¡Hace tiempo que no comparo con nadie mis compresas!

Ambas buscan en sus bolsos sus respectivas compresas y las abren.

Chica 2: ¿Qué echamos en las compresas? ¿Agua?
Chica 1: No, en el bolso siempre llevo un frasco de líquido azul porque soy muy aficionada a la comparación de compresas. En mi bolso nunca falta el frasquito de líquido azul, las pastillas de la regla, alguna pastilla del día después, un consolador, unas esposas y una barra de labios.
Chica 1: Pues tía, igual que yo, pero la diferencia es que yo nunca llevo frascos de líquido azul.
Chica 2: Venga, echa el líquido sobre mi compresa.

La chica número uno echa el líquido azul sobre la compresa de la chica número dos en un escenario completamente blanco.

Chica 1: ¡Oh! ¡Qué absorbente! Creo que a partir de hoy compraré tu marca de compresas.


No sé si tengo una imagen acertada de las mujeres. La verdad es que no sé si ha sido buena idea vivir con tías. Tengo pesadillas, sueño con una casa que se inunda de un líquido azul que me ahoga. Es como la escena de El resplandor pero en vez de sangre sale líquido azul para comparar compresas.

Veremos qué pasa.

Verme

Verme

No puedo verme en vídeos. Cuando lo hago quiero dar una hostia a ese imbécil que sonríe con los dientes torcidos que dice ser yo. Todo lo que creo que soy, que ya es poco porque me considero una mierda, se reduce al absoluto desprecio por mi propia persona. No sé si es normal que verme en vídeos despierte en mí ese sentimiento de autodestrucción y de ganas de mutilarme. No me importaría suicidarme después de verme en un vídeo. Cuando lo hago descubro todos mis defectos y lo realmente desagradable que es mi cara. Me doy cuenta que no sé pronunciar cuando hablo, que no se me entiende una mierda, que muevo la boca menos que la Duquesa de Alba.

Desde dentro de mí pienso que soy alguien normal pero que pasa desapercibido. Pero cuando me veo en un vídeo sólo veo a un gilipollas, y eso es lo que verá el resto de la gente. Mi cuerpo no corresponde con lo que creo que soy.

Los vídeos me hacen más horripilante de lo que soy. Pero las palabras me hacen guapo y sincero. Escribir adorna la lamentable realidad. No puedo autoescupirme y darme un puñetazo como si yo fuera otra persona. “No quiero morir sin cicatrices”. En el exterior de mí se queda lo negativo. Me alejo de la realidad. Soy igual que Johnny , vivo aislado en un mundo de percepciones táctiles, pero yo nunca cogí mi fusil.

Pero no me suicidé en su día y ya no creo que lo haga. Decidí quedarme para molestar lo máximo posible a la humanidad. Para mí la vida no tiene ningún valor y yo soy un muerto viviente. Formo parte del club de los suicidas vivos. Soy inmortal ante cualquier ataque y ante cualquier peligro.

Las maldiciones no afectan a los que ya nacimos malditos.

Su saldo está a punto de agotarse

El teléfono llegó por correo urgente. Yo no estaba en casa y lo recogió mi padre. Cuando llegué mi padre me dio el paquete. Lo abrí y era el flamante teléfono que tenía todas las prestaciones del mundo.

Me pasé el día haciendo videos, sacando fotos y toqueteando las múltiples opciones. Era increíble, ese teléfono tenía más capacidad que el primer PC que me compré. Le presté el teléfono a mi padre y se puso a jugar con él, sacó fotos y lo trasteó un poco. Le gustó mucho e insistía en que se lo regalase. Cuando mi madre llegó se puso muy contenta. No entendía nada de teléfonos, pero cuando le dijeron que valía 730 euros le gustó.

Toda mi familia se hizo eco de que había ganado un teléfono móvil increíble. Venían a verlo, me pedían que se lo enseñase y les sacara fotos. Cuando me preguntaban por qué me lo habían regalado, antes de que me diera tiempo a abrir la boca mi madre respondía: “Fue por el concurso de una revista, sale su foto y todo”.

Entonces me acordé de todos esos momentos que pasé vendiendo de teléfonos móviles. Detestaba a esos que venían con aires de superioridad a comprarse el teléfono más caro de la tienda. Luego andaban presumiendo de él y se lo enseñaban a todo el mundo. Me parecían gilipollas con vidas de mierda que para sentirse realizados necesitaban comprarse un teléfono móvil. Son los típicos que cuando se aburren no tienen nada mejor que hacer que enseñarles a sus amigos las melodías polifónicas de su teléfono. ¿Qué cara le pones a uno que te está enseñando sus melodías? ¿Cómo se puede huir de esa tortura? ¿Podría asesinarlos y argumentar ante el juez que lo hice en defensa propia?

Mi padre me pidió que le dejara el móvil para enseñárselo a sus compañeros de trabajo. Uno de sus compañeros quería comprarse ese teléfono y él quería presumir de que a mí me lo habían regalado “por la cara”. Era la primera vez desde que dejé el trabajo que llevaba algo de valor a casa. En ningún momento se habló de la idea que se me ocurrió para que me premiaran, no hablamos de urbanismo, ni de cómo me van los estudios, ni de lo mucho que estoy aprendiendo, ni de lo feliz que soy, ni de cuáles son mis expectativas. Ni siquiera me felicitaron por el “éxito” en ese concurso de videodenuncias. Ni si quiera me alentaron ni me dijeron que estoy haciendo bien mi trabajo. Sé que nada de eso es cierto, sé que aquello que mandé no valía nada, era una estupidez, un insulto y yo soy el primero que le resta importancia. Soy consciente de que eso no significa nada si no continúo trabajando. Pero lo triste es que el móvil acabó siendo el protagonista de la anécdota simplemente porque valía 730 euros. Mucho más dinero del que valgo yo. Si me secuestrasen y tuviesen que pedir un rescate por mí no podrían pedir nada por mí, en todo caso pedirían mi teléfono.

- Hazme una perdida y me apunto tu número –me dijo una prima con la que estaba hablando del teléfono.
- No puedo, no he recargado la tarjeta desde hace cinco meses –contesté.
- ¡Tanto teléfono móvil pa luego no tener saldo! – dijo ella.
- A veces lo más caro no vale nada por dentro.

Ese mismo día decidí poner a la venta el teléfono por 600 euros. El dinero lo gastaría en viajar y llenarme de experiencias de las que ninguno de mis familiares se sentirán orgullosos. Yo me enriqueceré de experiencias que para ellos no valen nada porque son cosas que no se pueden comprar con dinero.

Barrio sésamo y los guionistas que van de setas

Casimiro llegó drogado al trabajo, como siempre. Se había tomado una ración de setas alucinógenas que le estaban haciendo efecto en ese preciso momento. Estaba en su despacho. Eran las diez de la mañana y a las once tenía que entregar un texto para el capítulo de Barrio sésamo que tenían que rodar ese día.

Cogió papel y bolígrafo. Imaginó a una niña que paseaba una llama por las calles y la llevaba al dentista. La llama se llamaba Marichari, sí, era el nombre ideal para una llama. Entonces allí la recibiría el dentista y le harían una limpieza de dientes y la niña esperaría ansiosa a que termine de limpiarle la dentadura para irse a jugar con ella por la ciudad. La niña andaba orgullosa con la llama porque era muy grande y sus amigas tan sólo tenían perros enanos que podrían ser aplastados por su llama.

Pensó que lo mejor para la secuencia era que una voz femenina relatara lo que sucedía a modo de canción. Entonces escribió una bonita canción titulada “Yo y mi llama” que decía así: “Yo y mi llama, pues llama se llama, vamos a la clínica dental...”.

Ya eran las once. Abrió la puerta del despacho del director y le entregó el texto. El director lo leyó todo e hizo un gesto de incredulidad. Parecía que iba a decirle que aquello era una basura.

-¡Esto es una genialidad! ¡Enhorabuena! Este texto es lo mejor que has hecho desde que escribiste la canción de masticar . ¡Empecemos a rodar ahora mismo!

Y este fue el resultado:

Señales

Señales

Todo me va bien desde que me guío por mi intuición, de las señales o de mi inteligencia. Cada uno lo puede llamar como quiera. Desde que me dejé el trabajo para hacer lo que me gustaba estoy en la perfecta órbita del destino. Todo gira a la perfección. Los planetas no colisionan y la gravitación se adapta a mi camino. He visto varias veces cómo un meteorito se iba a estrellar contra mí y en el momento que iba a impactar se ha desviado. Pienso que soy invencible. Estoy poseído por la magia divina. Algunos pensarán que exagero o que estoy como un puto cencerro, pero deberíais seguir mis pasos durante un tiempo para que veáis cuál es el camino del bien.

Para seguir mis pasos tan sólo tenéis que hacer lo que os dicte el corazón y hacer siempre caso a vuestra intuición. Si una persona te da malas vibraciones aléjate de ella. Si piensas que alguien te miente es que realmente te está mintiendo. Si crees que es necesario dar la vuelta a una manzana porque no quieres atravesar una calle que te da mala espina no te avergüences: rodea la manzana y no cruces por esa calle. Siempre que se dispare tu alarma hazle caso. Cuando acallas las sirenas y no las ignoras tarde o temprano acabas confirmando que algo pasaba ¿o es que nunca os ha sucedido? ¿Cuántas veces la mosca que teníais detrás de la oreja ha tenido razón? ¿Cuántas veces os habéis arrepentido de haberla ignorado? Ahora lo único que tenéis que hacer es escuchar a la mosca que tenéis detrás de la oreja. Escuchad a las sirenas. Huid sin tregua cuando las alarmas se disparen. Seguro que todo os irá mejor.

Pero lo más importante de todo es lo siguiente: jamás hagáis caso de lo que os digan. Las palabras son totalmente engañosas. El vocabulario fue el invento de un mentiroso para conseguir sus propósitos. La verdad flota en el aire y nunca os hará falta escuchar ninguna palabra para saberla. Las palabras os darán malos consejos, os desalentarán, os confundirán y os engañarán. Las respuestas no están en lo que te dicen sino en lo que sientes. Recordad que nadie deseará realmente vuestro bien, las palabras están cargadas de falsedad y de envidia, nadie querrá que triunfes ni que consigas lo que te propones. Las personas sólo quieren que estés por debajo de ellas para que las beneficies. Si sigues tus propios impulsos no les servirás de nada y por eso te dirán que no hagas caso a tus sueños. Creedme; ellos nunca se alegrarán si algún día te ligas a la chica que ellos nunca pudieron ligarse.

¿Por qué cuento esto? Simplemente estoy de enhorabuena. Este verano me he dejado llevar por mi intuición y me ha ido mejor que nunca. No trabajé y necesitaba dinero para encarar el nuevo curso. Pero algo me decía que iba a tener un golpe de suerte. Cuando mi madre me preguntaba cómo pensaba pagarme el piso le respondía: tranquila, voy a tener suerte. Ni yo mismo sabía de qué hablaba, pero estaba convencidísimo de que la suerte me iba a llegar. He tenido que esperar hasta finales de agosto para que me llegase la respuesta. Sin haber reclamado la beca (que ya daba por perdida) me han enviado un cheque con una cantidad de dinero importante. Dijeron que han vuelto a estudiar mi caso (yo no pedí que lo hicieran) y que han rectificado en su decisión de denegarme la beca. Eso me ayudará durante este año. Y luego, para colmo, me premian por un corto y me regalan un teléfono valorado en 750 euros que podré vender si me veo en apuros. ¿Qué más puedo pedir? Tan sólo que mi intuición siga funcionando igual.

Al final resultará que el hijo de puta de Coelho tenía razón, tanto que lo critiqué....

Se despide vuestro amado y querido profeta, pero antes, queridos discípulos, quiero aprovechar esta ocasión para mandar mis más sinceras bendiciones e indulgencias a todo aquel que haya leído este texto y lo aplique en su vida.

Atentamente.
El iluminado de la baraka.

Pd: Sé que el destino es muy caprichoso y que los designios de la providencia son inescrutables, por eso, basta que haya escrito un post así para que mañana al cruzar la calle me atropelle un camión cisterna. Ya os contaré.

Actualización paranormal de última hora: justo al acabar de corregir el texto se ha caído un libro de la estantería por arte de magia. Se trata de un libro de Leopoldo Alas Clarín titulado “Una novela y ocho cuentos” en el que se encuentran los títulos: “Doña Berta”, “Avecilla”, “Pipá”, “Las dos cajas”, “El cura de Vericueto”, “El dúo de la tos”, “¡Adiós, “Cordera”!”, “Cambio de luz” y “El diablo en Semana Santa”. No lo he leído. Pero creo que el destino se está queriendo comunicar conmigo. Manda cojones que titule el texto "señales" y que me venga una señal tan clara como esta.

Entre el clavel y la rosa su majestad escoja

Entre el clavel y la rosa su majestad escoja

Hacía tiempo que no le veía. La última vez que me encontré con él yo estaba en el supermercado con unos amigos. Habíamos llenado el carro de bebida para un botellón que íbamos a celebrar con motivo de un cumpleaños. Sus conversaciones con él siempre eran inquietantes, nunca sabía por dónde iba a salir. Tenía un poder mental que me subyugaba. Cuando me formulaba una pregunta él ya sabía la respuesta y cuando le contestaba siempre me replicaba algo. Tenía un nivel intelectual infinitamente superior al mío.

- ¿Dónde vas? – me preguntó al verme con la bebida.
- Pues aquí estamos, comprando bebida.
- ¿Comprar bebida para qué?
- Vamos a celebrar una fiesta.
- ¿Una fiesta? ¿Por qué necesitas comprar bebida para celebrar una fiesta? ¿Es que la vida en sí no es una fiesta?
- Pues tienes razón...
- Lo mejor que podrías hacer es quitarte esas cervezas del carro y comprarte de esta marca que son mucho más baratas y mejores –y se marchó sin decir nada más.

Me quedé mirando las botellas y con la sensación de ser un borrego. Tenía el don de hacerme parecer idiota cada vez que hablaba con él. Pese a eso siempre le admiré.

Dos años después lo volví a ver. Nos veíamos de higos a brevas. Él iba en bici y yo caminaba con un refresco y una napolitana que me acababa de comprar.

Se acercó con sus formalismos

- ¿Cómo está caballero? –me preguntó.
- Muy bien –le dije mientras le extendía mi mano para dársela.
- ¿Me das la mano derecha? ¿Ahora somos de derechas?
- Hoy sí, mañana no lo sé.
- ¿Y qué está haciendo?
- Estudiar.
- ¿Estudiar para qué?
- Pues para aprender, para mejorar, para ser mejor persona...
- ¿Mejor persona? ¿Para qué si luego no hacemos nada? Podrías estar luchando por cosas nobles. Nosotros teníamos mucha esperanza en vuestra generación pero habéis sido un completo fracaso, creíamos que tendríais ideales, pero no hacéis nada, lo queréis todo hecho. Tan sólo os importa inyectaros Internet en la vena, como todos.
- Yo intento mejorar, quiero cambiar las cosas. No me gusta cómo están las cosas.
- A mí tampoco me gustan. Pero sigo en pie de guerra. Llevo 40 años disfrutando de los 18 años. ¿Sabes lo que eso significa?
- No me hagas pensar ahora.
- Que ya tengo 58 años años y no se han movido ni un pelo mis ideales. Sigo como en los 18.
- Ni los míos. Pero tampoco sé muy bien qué hacer para luchar. No sé si con el voto es suficiente, a veces pienso que debería ir a lanzar piedras contra alguien.
- No, no, todavía no sabes cómo hacer las cosas. Una piedra no sirve para reforzar una idea. No hace falta aportar pruebas para demostrar que alguien es un hijo de puta. Él sólo se desacredita y se deja en evidencia. Lo que tienes que hacer es volver la vista atrás y saborear a los grandes. Tienes que luchar desde la elegancia. Vuelve a Lope de Vega y a Quevedo.
- O a Blasco Ibáñez o Pérez Galdós.
- También. Aunque el primero fue un incomprendido por haber tenido una educación burguesa, escribir en castellano y estar siempre del lado del pueblo debido a ese sentimiento rebelde.
- Sí, yo intentaré hacer las cosas como él.
- ¡Pero las tienes que hacer ahora! ¡Luego será muy tarde! Ya sabes: No llores como una mujer lo que no supiste defender como un hombre.
- Lo tendré en cuenta.
- Y recuerda, utiliza la elegancia y la inteligencia. No se te olvide la famosa anécdota de Quevedo con la reina –dijo mientras se incorporaba en su bici.
- ¿Qué anécdota? No la recuerdo.
- Él fue capaz de decirle a la reina que era una coja en una época en la que nadie se atrevía a mirar su forma de caminar, pero cuando se lo dijo ella ni se enteró. ¿Lo recuerdas?
- No.

Y mientras comenzó a pedalear me dijo:
- Entre el clavel y la rosa su majestad escoja.

No respondí.

- Me alegro de haberte visto –dijo sin volver la vista atrás.

Y como siempre me dejó pensando.

Nota:

Este mes salgo en la revista Fotogramas con motivo de un concurso de cortos hechos con el móvil que promocionaban Isabel Coixet, Julio Médem, Nacho Vigalondo, Borja Cobeaga y Daniel Sánchez Arévalo. Sorprendentemente me premiaron. El concurso lo organizaba Nature Movies y se tenían que denunciar agresiones medioambientales en menos de un minuto. Yo no me lo curré mucho. Mandé el corto como quien manda un insulto a una institución sin la esperanza de ser premiado. Por eso, cuando recibí la noticia del premio me lo tomé a risa. ¿El premio? Un móvil nokia n95. Aquí os dejo el recorte de la revista en el que explico por qué se me ocurrió hablar del urbanismo.

 

 

 


 

Amelie es la peor película que he visto en mi vida

Amelie es la peor película que he visto en mi vida

Debería lanzar el ordenador por la ventana ahora mismo.

Mi vida ha llegado a un extremo caótico sin retorno.

No sé qué es lo que me jode más, si perder amigos o perder la memoria. Creo que las dos cosas tienen sus ventajas e inconvenientes. Si pierdes a los amigos te puede joder un poco, pero si pierdes la memoria ya no te acuerdas de lo que te jode y entonces te da igual todo.

Me fastidia no poder ser una persona normal. El otro día me llamó una amiga diciéndome que me echaba de menos y que quería verme. Decía que sólo me había visto dos veces este verano. Quedé con ella a las 12 de la noche y llegado el momento no salí, ni avisé, ni nada. Poco tiempo después recibí su llamada y no cogí el teléfono. No me preguntéis por qué lo hice. Ni yo mismo lo sé. Debería sentirme bien porque alguien me echa de menos y por saber que todavía existo para alguna persona. Es reconfortante saber que si algún día me muero solo en casa me encontrarían antes de que los vecinos perciban el olor de mi cadáver descomponiéndose. Pero no, me da igual. No quiero ver a nadie. No salí por puro despecho. Cuando me dijo que me echaba de menos sentí como si echara de menos a un personaje más de los que amenizan sus fiestas. Sólo echa de menos un número, un rostro que no está. No echa de menos a una persona. Es algo difícil de explicar. Es cuando sientes que no eres nadie para nadie. Haced la prueba: apagad el teléfono durante una semana, no os conectéis a Internet, no salgáis de casa... entonces os daréis cuenta de que no sois nadie para el mundo y que si os morís la Tierra seguirá girando igual (o mejor).

Pero también me pregunto si yo echo de menos a alguien y la respuesta es que no. Durante mucho tiempo eché de menos a mucha gente pero nunca lo supieron ni lo sabrán. Por lo tanto, en esto de las relaciones humanas, se suele recibir más o menos en medida de lo que se da. Lo cual es algo espantoso. Algún día escribiré sobre ello. Tengo tantas cosas sobre las que escribir...

Pero volviendo al tema de la memoria. Creo que me jode más olvidar lo que sé que perder amigos. Al fin y al cabo los amigos son pasajeros en el sentido literal de la palabra. Coincidimos en un tren durante un periodo de tiempo determinado y luego alguien tiene que hacer trasbordo. Incomprensiblemente cuando alguien se cambia de tren solemos creer que todavía tenemos los destinos unidos y les seguimos llamando amigos. Se van y los tratamos como si todavía viajaran en el mismo tren, o al menos es lo que queremos creer.

Me jode mucho no acordarme de todo aquello que aprendí el año pasado en historia del arte. Aprendí 1000 fechas, muchas biografías, muchos nombres de obras de arte que por arte de magia he olvidado. Ya no me acuerdo en qué año nació Masaccio, no me acuerdo cuántos años tardó Brunellesechi en construir la cúpula de la catedral de Florencia, no me acuerdo de casi nada de todo aquello que aprendí con tanto interés. Tan sólo recuerdo con entusiasmo las anécdotas de Caravaggio o de Miguel Ángel porque sus biografías me impactaron y no las podré olvidar fácilmente. Perder cultura me jode más que la pérdida de amigos, aunque la cultura no sirve para nada (y los amigos, si nos ponemos drásticos, sirven para menos) pero al menos los recuerdos te acompañan durante todo el recorrido de tu vida y los amigos sólo te acompañan ese pequeño trayecto hasta que se bajan en su parada y quizás no los vuelvas a ver hasta que coincidáis en el mismo tren mucho tiempo después y entonces os alegréis de veros, os haréis un resumen de todos los trayectos que habéis hecho y lo pasaréis bien durante ese momento en el que habéis coincidido entre parada y parada. Lo curioso es que si no os hubierais reencontrado jamás hubierais hablado. Habláis porque os habéis reencontrado por casualidad. Si hubieses querido hablar con esa persona bastaba con llamarla al móvil ya que guardabas su número en la agenda, pero eso no lo ibas a hacer nunca. Pasado un tiempo verás el nombre de esa persona en tu agenda y dirás ¿Por qué tengo a este en la agenda si nunca le voy a llamar? Y es cuando decides borrarlo para siempre. En las agendas de teléfono sobran más de la mitad de la gente.

No sé qué es lo que me pasa. Mi madre dice que estoy loco. Quiere llevarme al psiquiatra. Yo me niego, le digo que estoy bien, pero ella dice que si no voy traerá al psiquiatra a casa para que me vea en mi salsa... mi padre también me dice que estoy loco. Puede que sea verdad. Cuando te lo dicen tantas veces a veces dudas y dices: ¿Y si llevan razón? Pero lo que a mí me pasa no se puede curar con ninguna medicación. Lo que tengo es una lucidez mortal de la realidad. Por eso creo que al final acabaré otra vez en la consulta del psiquiatra. Le diré lo que hago y que me diga si estoy loco o qué. También le diré que mis padres son los que me dicen que no estudie más y me ponga a trabajar. A ver si al final los encierran a ellos en vez de a mí.

Cada vez soy más insignificante. Como ya he dicho muchas veces: recibo lo que siembro. Y pese a tener la autoestima baja sigo pensando que soy el ser más grande la Tierra... para colmo no me cuido, estoy engordando, me estoy quedando fofo y cada vez se me cae más cabello. Podría dedicar tiempo y dinero para cuidarme, ir al gimnasio y ser un musculitos con abdominales para atraer a las descerebradas repletas de estrógenos, pero no pretendo gustar a nadie. Quiero ser indiferente. Si algún día hicieran un club de fans a mi nombre me encargaría de hacerme odiar para que mis fans se llevasen una tremenda decepción de mí y se fuesen a adorar a otro.

Estoy podrido y me gustaría escupir en la cara de Dios como Henry Miller.

De hecho, quiero aprovechar la ocasión que se me brinda para cagarme en todo aquel que lea esto.

Debería ser una persona feliz por tenerlo todo. Estoy consiguiendo todo lo que me propongo y hago lo que me da la gana. Pero no consigo la estabilidad en ningún punto, ni en la automarginación ni sociabilizándome, es como si no existiese una salida.

Y lo peor es que tengo un sentimiento de culpabilidad terrible porque no leo ni toco la guitarra como antes. Si cometiese un crimen me sentiría menos culpable que de no leer. Debería leer un libro al día para alimentar mi espíritu y para ser alguien... y no consigo leer una mierda, y eso es terrible. Es como saber que debo comer para sobrevivir y no tener nada de apetito. Sabes que te vas a debilitar y que vas a ser un huesudo ambulante pero no puedes... ahora mi alma está raquítica porque no leo, es terrible, terrible, y creo que todo es por culpa del ordenador... que me tiene enganchado... debería arrojarlo ahora mismo por la ventana y reafirmar lo que he dicho desde un principio.

Poema visual II

Una pequeña parte de mí:

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¿Te gusta alguno de estos libros?

La verdadera historia de la muerte

La verdadera historia de la muerte

Rodolfo era más feo que Picio (tenía feo hasta el nombre). Desde pequeño ya apuntaba maneras, su madre murió de un paro cardiorrespiratorio tras parirlo, pero no fue por culpa del parto, no. La tragedia comenzó cuando cogió a su bebé en brazos. Era tan feo que al verlo no pudo creer que había parido a una criatura tan horrible y su corazón no pudo resistirlo y murió. Nadie pudo hacer nada por salvar su vida porque parió sola en un granero de un pueblo perdido de Teruel. Así comenzó la historia de la muerte.

Durante el primer día Rodolfo se alimentó del pecho de su madre muerta. La macabra amamantación no sólo era un presagio de su siniestro futuro sino que fue el alimento de su vocación. Su complejo de Edipo le llevaría siempre a desear los senos muertos de su madre.

El segundo día de vida la madre ya no daba más leche y comenzó a apestar. Era una madre soltera, por lo que nadie echaba en falta su presencia. En Teruel nadie echa en falta la presencia de nadie. De hecho, lo raro es que haya alguna presencia en esa provincia que no existe, o, mejor dicho, que está muerta.

Por allí se acercó una loba que olió la presencia del niño. La loba estaba muy cultivada, leyó muchos libros (al contrario de lo que pueda parecer, los animales pueden leer, lo que ocurre es que nunca nadie se ha molestado en enseñarles). Su intención no era comerse al niño (al contrario de lo que pueda parecer, los lobos no son seres sanguinarios que se comen a los niños malos, a veces también tienen sentimientos, el cuento de caperucita dio la mala fama a estos animales), su verdadera intención era convertirse en un mito. Ella había leído la historia de Rómulo y Remo y quería convertirse en la patrona de Teruel (aunque era una ciudad que no existía), se visualizó como Luperca dando de mamar a Rómulo y Remo en el escudo de la Roma. Si amamantaba al niño algún día podría estar en el escudo del equipo de fútbol de Teruel jugando la Champions League (Al contrario de lo que pueda parecer, los animales son más tontos de lo que parecen).

Así que la loba se acercó al niño y se dispuso a darle una teta. De pronto le dio la vuelta a Rodolfo y vio su cara. La loba cayó fulminada, murió de un susto al ver la horripilante cara del niño.

Al día siguiente aquello parecía un desfiladero de animales. Todos querían darle de mamar al niño para convertirse en leyenda y algún día estar en el escudo del Teruel fútbol club jugando la Champions (aunque no exista equipo de fútbol en Teruel, porque, como todo el mundo sabe, Teruel no existe). Hipopótamas, luciérnagas, jirafas, velociraptoras, vacas, y un sin fin de hembras de todas las especies mamíferas se acercaron con la intención de amamantar al niño, pero todas murieron de un infarto al ver la cruel fealdad del niño. Las malas lenguas cuentan que incluso algún que otro macho fue a intentar darle de mamar al niño, pero no queremos imaginar qué iba a darle de mamar, por dios, qué asco.

Afortunadamente, por allí pasó una topa (la novia del topo). Se acercó y debido a su ceguera pudo darle de mamar al niño. Nunca sospechó que estaba amantando a un adefesio que provocaba sustos de muerte a todo aquel que lo mirase. Durante los siguientes años Rodolfo fue criado con topos que vivían bajo la superficie y se convirtió en una especie de Tarzán de los topos.

La topa lo crió pensándose que era una bellaza, imaginando que se convertiría en un adonis encantador. Se veía a sí misma (pese a ser ciega) en el escudo del equipo de fútbol del Teruel Fútbol Club jugando la Champions.

Rodolfo se fue haciendo mayor. De vez en cuando salía de los túneles subterráneos para ver la luz del día. Le gustaba jugar con mariposas, cada vez que cazaba una se moría al ver la horrorosa y asquerosa cara de Rodolfo. Tampoco le resultaba difícil salir de caza, le bastaba salir de detrás de un árbol para matar a toda una manada de ciervos y alimentarse durante varios meses. Podríamos decir que Rodolfo tuvo una infancia feliz, no muy distinta a la de cualquier niño de Teruel que, como todos, viven incomunicados en algún pueblo de cuatro o cinco habitantes que desconocen las maravillosas ventajas que la electricidad aporta al ser humano.

Cuando Rodolfo cumplió 14 años sintió un impulso incontenible de bañarse en un río. Quería experimentar la sensación de lavarse, pensó que podría ser algo estimulante. Cuando se acercó al río se vio un pequeño reflejo de su cara y se dio un susto de muerte. Por suerte sólo se vio la frente y tan sólo se desmayó, de haberse visto la cara entera podríamos estar hablando de un suicidio. A partir de entonces asoció el agua con el peligro y nunca más se le pasó por la cabeza bañarse.

Días más tarde, y aunque parezca mentira (ya que en Teruel no habitan personas)vio pasar cerca de su casa a una chica con dos coletas. Rodolfo se enamoró instantáneamente de ella. La observaba detrás de unos matorrales. Tras unos minutos de intensa emoción hormonal decidió salir de su escondrijo y presentarse ante su amor. Así que salió y ella murió ipso facto al ver la terrorífica fealdad de Rodolfo.

Entonces se enrabietó y comenzó a maldecir su suerte. Pero él hablaba en el idioma de los topos y dijo algo así: Puschif pufi cuschip pufit macawendios yenla virgen. Así que se fue a su refugio, donde todavía estaba el esqueleto de su madre, allí iba cuando se sentía triste. Entre los objetos del granero vio una guadaña y un traje negro. No sabía para qué servía la guadaña, pero quedaba muy bien estéticamente y decidió enfundarse la ropa y salir por el mundo teruelano para vengar la muerte de su novia.

No tuvo mucho trabajo en Teruel porque Teruel ya está muerto. Pero decidió traspasar las fronteras de Teruel. Fue un gran cambio para Rodolfo saltar al mundo civilizado. Entre Teruel y el resto de España hay una diferencia de varios millones de años de evolución. De hecho, se dice que en Teruel todavía quedan ejemplares vivos del hombre de Cromagnon.

Fue entonces cuando nació el mito del hombre que anda con una guadaña y al que visita se lo lleva al otro mundo.

Muchos científicos de pacotilla niegan la existencia de la muerte personificada. Pero es que los científicos a veces parecen idiotas, argumentan que nunca nadie ha visto a la muerte. Pero vamos a ver idiotas: ¿Es que no sabéis que si alguien lo ve se moriría y no viviría para contarlo? Es que parecéis tontos.

Otro tema controvertido sobre la muerte es su paradójica inmortalidad. Pero todo tiene una explicación científica: los virus tienen tanto miedo de su cara que nunca invaden su cuerpo. Ni los piojos quieren saltar a su cabeza. Tampoco envejece porque sus células nunca hacen copias de sí mismas. Las células son inteligentes y son tan consecuentes con el medioambiente que no quieren hacer más copias de sí mismas para que nadie sufra la fealdad de Rodolfo. Por lo tanto no se produce ese proceso de envejecimiento causado por los pequeños errores en las copias de las células.

Rodolfo, o la muerte, como se le quiera llamar. Aún va por ahí provocando muertes. Algún día nos visitará. Tengan cuidado y procuren mantener los ojos cerrados para no verle.

La topa que amamantó a Rodolfo todavía sigue viva y sueña que algún día su proeza se verá recompensada. Espera que el Teruel F. C. Gane la champions con ella en escudo. Pobre ilusa, pero es lo que tienen los ciegos: que a veces no quieren ven la realidad.

 

Pd: La historia se me ocurrió cuando vi a una chica tan fea que me dio un susto. Se me aceleró el corazón y pensé: joder, si llega a ser más fea ma mata de un infarto. Entonces imaginé a la chica fea y pensé que una persona tan fea que matase a la gente de sustos podría ser la muerte. Gracias a esa persona por inspirarme. No siempre las musas son guapas.

Pd2: Sergio, recupérate pronto. Estoy deseando que vuelvas a escribir tus obras maestras en tu blog. Un abrazo.

ACTUALIZACIÓN:

La muerte en acción, no se pierdan este video:

Lucidez hormonal

Lucidez hormonal

Justo cuando me corro dentro de ti comienzas a darme asco. Abro los ojos y lo único que veo en ti es vulgaridad. No eres más que una idiota a la que he engañado hasta conseguir abrirla de piernas. No eres esa chica especial que te he dicho, ni me siento bien a tu lado, ni siento como si te conociera toda la vida. No te engañes: todo eso te lo he dicho porque lo único que quería era follarte. A mí lo único que me interesa de ti es tu coño y ahora que lo he conseguido me gustaría echarte de mi cama a patadas para poder dormir bien ancho. Pero sigo fingiendo y te abrazo cariñosamente porque estaría mal echarte ahora de mi cama. Además, he de ser práctico, si te echo me odiarás y puede que algún día me pique la polla y no tenga a nadie mejor para metérsela.

Mírate, ¿Cómo has podido pensar que eres alguien especial? Si como tú habrán más de un millón de mujeres en el mundo. No destacas por nada y no eres nadie especial. Mujeres como tú las hay a patadas ¿De verdad ibas a pensar que yo iba a sentir algo por una imbécil como tú? ¿De verdad te has creído que me ha sorprendido lo inteligente que eres? Si yo tuviese que follarme a alguien por su inteligencia debería ser homosexual y necrófilo para profanar las tumbas de Oscar Wilde, de Nietzsche o de Cortázar y follarme sus esqueletos. Tú eres patética, te crees que eres especial sólo porque algún tío se te acerca de vez en cuando y no quieres ver la realidad, no quieres ver que ninguno se te acerca por tu forma de ser, que no se interesan por ti y por lo único que se interesan es por tus tetas, que es lo único destacable en ti.

Ahora lo que más me gustaría es que te callaras y te durmieras. No me interesa tu vida, no me interesa la ropa que te compras y no me interesan tus uñas. Eres como todas y no aportas nada interesante a mi vida. Ojalá pudiera acostarme contigo sin tener que aguantar tus putas conversaciones de mierda.

Yo me echo a un lado y miro al techo. Te miento y te digo que me has destrozado, que ha sido uno de los mejores polvos de mi vida y que eres una fiera. Disimuladamente voy cerrando los ojos, como haciéndome el cansado, para te veas que no puedo seguir hablando, no quiero soportare más. Atribuyo a tu potencia sexual el hecho de que esté destrozado para que así no te siente mal que me duerma e, incluso, te tomarás como un triunfo haberme dejado así. Después te apoyas en mi pecho y yo te acaricio el pelo.

Lo que me fastidia es que pronto acabará esto. Los cojones se me volverán a llenar y seré preso de mis instintos primarios, volveré a decirte que te quiero y que me gustas sólo para poder aliviarme. Pero antes de que acabe mi lucidez hormonal permíteme decirte algo: odio ser hombre y tener esta necesidad de meterla en algún lado. Estoy cansado de fulanas como tú.

Los genios no deben morir

Ahora que está en youtube y antes de que lo censuren colgaré una nueva entrevista del programa A Fondo, presentado por Joaquín Soler Serrano, a Salvador Dalí. Hace unos meses colgué una entrevista que le hicieron a Borges en el mismo programa, pero los hijos de puta de Youtube lo censuraron, imagino que por el tema de los derechos de autor. Aunque estos videos deberían estar al alcance de todo el mundo y deberían ser patrimonio de la humanidad. No nos debemos privar de ello.

Si pasado un tiempo quitan este video, debéis saber que lo podéis conseguir con el emule. Tan sólo tenéis que buscar "Entrevista a Salvador Dalí" y lo encontraréis. Yo hace años que la vi y disfruté muchísimo. Espero que vosotros hagáis lo mismo.

Los que estéis más interesados en la figura de Dalí (aparte de su faceta artística) os recomiendo encarecidamente que compréis el libro "Diario de un genio" escrito por él mismo. Es una auténtica joya de humor delirante donde Dalí nos entretiene contándonos su vida cotidiana a través de su característica visión surrealista. Dalí comenzó a escribir ese libro con el propósito de demostrar que los genios no eran igual que el resto de los mortales. De hecho, os voy a copiar el primer párrafo del libro:

"Desde la Revolución francesa, ha ido afianzándose la viciosa y cretinizante inclinación, cada vez más extendida, de que los genios (dejando al margen su obra) son seres humanos más o menos parecidos en todo al resto de los mortales. Nada más falso. Y si esto es falso para mí, que soy el genio de más amplia espiritualidad de nuestra época, el auténtico genio de los tiempos modernos, todavía es más falso para aquellos genios que encarnaron las más altas cumbres del Renacimiento, como Rafael, genio casi divino.

Este libro demostrará que la vida cotidiana de un genio, su sueño, su digestión, sus éxtasis, sus uñas, sus resfriados, su sangre, su vida y su muerte son esencialmente diferentes de los del resto de la humanidad. Este libro único es, así pues, el primer diario escrito por un genio. Más aún, añadiría, por el único genio que ha conocido la suerte única de haberse casado con la genial Gala, la única mujer mitológica de nuestro tiempo."

Con esa introducción no me diréis que el libro no promete...

Y ahora os dejo con la entrevista. A disfrutar.

2ª parte

3ª parte

4ª parte

5ª parte

6ª parte

7ª parte

8ª parte

La memoria del tacto

Nunca verás cómo mis manos baten el aire para extraer la memoria del tacto, aunque apenas te toqué. A veces mis manos eran útiles, pero tú podías hacerlas completamente inservibles cuando no las necesitabas.

No te gustan los poemas. Me preguntas qué es eso que escribo. Te lo enseño. Lo lees con indiferencia y no dices nada, no quieres decírmelo, piensas que pierdo el tiempo escribiendo cosas que no sirven para nada, que vale, que es una buena historia, pero ¿y qué?

Me pides que salgamos a dar una vuelta y yo te sugiero que vayamos a la Albufera. Tú me dices que está muy lejos, al final no salimos, nos quedamos otro día más en casa sin hacer nada. Tú miras en la tele estúpidos programas de cotilleos y a mí no me gusta la tele, tú quieres ver una película y a mí no me gustan las películas que a ti te gustan, te sugiero ver películas de los años cuarenta y me dices que quieres ver alguna actual, a ti te gustan los piratas del caribe y yo los odio.

Ni siquiera sé por qué hablamos, parece que hablemos en idiomas distintos y cuando trato de explicártelo me dices que estoy de nuevo con mis filosofías, que deje de decir lo que dicen esos libros que leo y que lo único que hacen es comerme la cabeza, me dices que tenga pensamientos propios y no sacados de otros autores. Yo te digo que son pensamientos propios, que los libros no sirven para darme ideas sino para ayudar a conocerme. Tú contestas irónicamente que nunca llegarás a mi nivel, que seguirás siendo una cateta y serás feliz así y que sientes no cumplir las expectativas de un sabio como yo. Luego me preguntas que si tan listo soy por qué no me presento a presidente del gobierno. Yo no contesto. Me quedo mirando la tele callado. Hay un hombre que habla de Julio Iglesias, ¿A quién le importará la vida de Julio Iglesias?

Estoy triste. No sé si soy feliz.

Le pido el mando distancia para cambiar el canal y ella me dice que ni lo sueñe, que si no me gusta el programa que me vaya al cuarto a ver lo que quiera.

Me voy a al cuarto sin darle un beso de buenas noches. Enciendo la tele y mientras hago zapping me acuerdo de ella. Estoy con una persona y me acuerdo de aquella chica que conocí hace tiempo. ¿Dónde estará? Apago la tele porque no hacen nada interesante, me tapo con la sábana, apago la luz de la mesita y se queda todo oscuro. Estoy aislado en medio de la oscuridad y no sé si esto es lo que llaman felicidad.

De tú a tú (ejercicio literario de un egocéntrico desenmascarado)

He vuelto a la libreta. Hacía tiempo que no escribía en un cuaderno mientras estoy acostado a la luz del flexo de la mesita. No me acuerdo de cómo se escribía así, me cuesta encontrar la postura ideal.

He vuelto a escribir en la libreta porque necesito liberarme. Desde que escribo en el blog, sobre todo en los últimos tiempos, he tenido muy en cuenta al público y me olvidaba de mis sentimientos, esos que siempre he escrito con bolígrafo en alguna libreta vieja. Ya no escribía esas paranoias de antes que venían en forma de frases, poemas o dibujos absurdos. Al dejar de escribir en libretas y dedicarme al público he deshumanizado el blog y me he deshumanizado a mí mismo. Por eso, ahora que escribo en libreta, no siento esa presión, sé que nadie leerá esto si yo no quiero y puedo apuntar una frase suelta sin sentido alguno y quedarme como si nada. De este modo no siento la mirada del público y tan sólo pienso en lo que quiero decir. Ahora ya no existe la vía de comunicación entre emisor y receptor... esto sólo es un mensaje desde mi “yo” hasta mí.

Reconozco que a medida que pasa el tiempo me cuesta más escribir. Tengo muchas historias pendientes de escribir, en mi cerebro viven personajes que todavía no he dado a luz. Lo que pasa es que no puedo sentarme y ponerme a trabajar. Ni siquiera lo intento porque sé que no puedo. Por eso he venido a escribir a la libreta, aquí todo es distinto y soy más libre...

De todos modos no sé a quién pretendo engañar. Quiero escribir, algún día quiero publicar un libro pero no lo trabajo ni nada. Ni siquiera me veo capacitado para hacerlo. Creo que necesito leer cien mil millones de libros más de los que he leído antes de lanzarme al ruedo editorial. Necesito culturizarme más porque no soy más que un paleto que se ha puesto a escribir y que nunca ha leído a Galdós, ni a Emilia Pardo Bazán ni siquiera ha leído a Camilo José Cela. He leído mucho o poco, según se mire, calculo que unos 200 libros, pero son insuficientes porque la mayoría eran basura. Lo único que hago es engañar a la gente, dármelas de intelectual, de sabelotodo, de cinéfilo que no ha visto una película de Bergman, de melómano que es aficionado a las musiquitas de los videojuegos. Soy un farsante, soy el escritor que no escribe, soy el viajero que no viaja, soy el que aparenta que tiene y no tiene nada. Soy el que sacaba buena nota en los exámenes porque buscaba anécdotas curiosas, palabras rebuscadas, cosas que no estuvieran en los temarios, ni en los libros de texto para luego embutirlas en los exámenes y que se pensaran que sabía mucho más de lo que parecía. Se pensaban que era alguien culto y sólo era un farsante, un engañador, un timador. Deberían quitarme el título de Técnico de administrativo: una vez aprobé un examen con un notable porque cambié la nota del examen y la profesora lo puso en la libreta con la nota con la que lo devolví. Tenía un 3 y puse con rojo un 8 y ni se enteró. Esto demuestra que el mundo es una farsa, que todo es subjetivo y que Platón nunca tendrá razón (al menos en este planeta).

Me siento bien desenmascarándome ante aquellos que alguna vez me han apreciado por lo que aparento que soy, pero gracias a dios no defraudaré a mucha gente, la mayoría ya sabéis que soy un gilipollas y un inadaptado social. Muchos ya se han dado cuenta y por eso he perdido lectores, comentaristas y visitantes. Aunque, ciertamente, me da igual. Me importan tres pepinos vuestros comentarios o si me leen o no. Yo no he venido aquí a hacer amigos ni a ligar, yo lo que quiero es escribir para no reventar y si supiera que no me lee nadie yo seguiría escribiendo igual. De hecho, os recomendaría que si vais a hacer un comentario para quedar bien o para que os enlacen a vuestro blog que os lo ahorrarais, más vale quedarse callado y no decir nada, o mejor: dejar un comentario anónimo, me da igual quién haga el comentario, lo más probable es que ni lo lea.

Reconozco que cuando abrí el blog visitaba todas las páginas de la blogosfera y comentaba en blogs que eran una auténtica mierda sólo para conseguir visitas. Ahora ya paso de eso, ya no leo ningún blog, tan sólo entro de vez en cuando a los que tengo enlazados, sobre todo al blog de Toni Nievas, que es un genio aunque él no lo sepa.

¿De qué estaba hablando? Ni me acuerdo, es lo bueno de escribir en una libreta, que las cosas fluyen solas y no hay que preocuparse de nada. Luego esto lo transcribiré al ordenador y tal vez corrija algunas cosas, pero nada sin importancia.

Ya estamos en Agosto. El verano está pasando rápidamente. Tengo la horrible sensación de que no estoy aprovechando el tiempo para nada. Es como si este verano ya lo hubiese vivido mil veces. No tengo ningunas ganas de salir ni de conocer a nadie, toda la gente me cae mal. Todos son gilipollas en su mayoría. Me parece tan evidente que la humanidad es un asco que sólo el hecho de intentar explicarlo me parece una pérdida de tiempo y una estupidez. Es una evidencia inexplicable e indudable, como los argumentos indiscutibles que encontrábamos en los comentarios de texto. Intentar explicarlo es tan absurdo como explicar que mañana saldrá el Sol. Aunque ya sé lo que vais a decir, que igual no sale, que existe esa posibilidad, pero vale... bien... no se puede hablar con idiotas. Y por cierto: ¿Por qué se va el Sol cuando se pone? ¡No tiene sentido!

Como veis, soy un antisocial. Y ya sé que no os importa como sea o no, pero este es mi blog y hablo de lo que quiero aunque no aporte nada a la humanidad ni a la historia del planeta... debería advertir a los que lean esto que están perdiendo unos minutos muy productivos de su vida y que podrían estar aprovechando en otras cosas más constructivas como en construir un castillo de naipes. En fin...

Se supone que había empezado a escribir esto para contar el final del viaje a Barcelona, pero no tenía ningunas ganas de escribir y tampoco sé qué os puedo contar. Ya estaba harto de Barcelona. Aunque menos mal que me fui a Figueres y visité el museo Dalí, que ya tenía ganas de verlo. Tan sólo quiero destacar que me sorprendió algo, y es que Dalí está enterrado allí y no junto a Gala, que está en Pubol. Según cuentan, Dalí, cuando ya estaba moribundo, le dijo al alcalde de Figueres que quería ser enterrado bajo la cúpula de su museo. No existen documentos escritos de esta petición de Dalí y choca con lo que dejó escrito en su testamento. De hecho, cuando Gala murió, Dalí construyó su tumba al lado de la de ella y quiso que entre ambas tumbas hubiese una abertura para que en el momento de su muerte pusieran sus manos juntas y así darse la mano eternamente. Este es un gesto y una idea tan bella que me parece de una crueldad increíble que no estén enterrados juntos. Los que enterraron a Dalí en su museo seguro que lo hicieron por intereses económicos y para recibir más visitas. Seguro que no saben nada de la obra de Dalí y lo mucho que adoraba a su mujer. No entiendo por qué no están juntos dándose la mano... es cruel, deberían trasladar a uno de los dos para que estén juntos. De hecho ya hay asociaciones que piden el traslado de los restos de Dalí al lugar en el que realmente quería ser enterrado. Seguro que la confesión esa de Dalí fue una invención o un delirio de un moribundo que no sabía ni lo que decía.
 
Ambos deberían estar juntos mirando al horizonte, como pintó dalí en el techo de su museo.
 
 
 
Y bueno, decir que el último día en Barcelona conseguí ver a mi adorado Woody Allen, no pude hacerme una foto con él pero me hizo ilusión verle, le admiro mucho porque es un genio, digan lo que digan, vosotros, queridos paganos, no entenderéis nunca lo que me alegré al verle.

Lo único malo es que los guardaespaldas de Scarlett Johansson son unos brutos y unos gilipollas maleducados. Me dijeron que no podía tomar fotos con mi cámara porque tenía objetivo y yo le dije que lo mío era un angular. Por lo visto me confundieron con un periodista y mientras los otros hacían fotos con sus camaritas a mí me hicieron guardarla de muy malas maneras. Me dieron ganas de darle un puñetazo pero era un puto simio que medía el doble que yo de ancho y de largo. Seguro que por las noches sueña con follarse a Scarlett desde que vio “El guardaespaldas”. Una película que ha hecho mucho daño al gremio al igual que Pretty Woman a las prostitutas.

Si alguna vez soy un director famoso me vengaré de toda esta gentuza sin educación ni modales. Haré que vengan familiares a verme a rodar y cuando uno de ellos le hable mal a un familiar y le impida el paso ordenaré que le despidan y gracias a mí ya no podrá pagar la hipoteca ni podrá mantener a sus hijos, entonces vendrá llorándome a los pies suplicándome que no le echen y entonces, como soy una persona cruel, me reiré en su cara y no demostraré sentimiento alguno.

Y aquí acaba el cuaderno de viaje (pero no el cuaderno) os dejo con un video de Monty Phyton que no tiene nada que ver con nada de lo que he dicho, pero lo pongo porque yo lo valgo y me sale de los cojones.

Una imagen vale más que mil poemas

 

Inauguramos una nueva sección llamada "Poema visual", aquí publicaré fotografías que vaya tomando y que tengan algún significado poético. No agregaré ningún comentario a las fotos, cada cual que vea lo que quiera, que disfrute, que se amargue o que interprete lo que quiera cuando las vea. Espero que os guste y disfrutéis de esta nueva etapa. Pronto publicaré las últimas notas del cuaderno de Barcelona, tan sólo os anticipo una cosa: Scarlett Johansson me ama.

Barcelona. Negocio inmobiliario, catalán, guerra, guillotinas y revolución

Los turistas son idiotas perdidos. Todos con sus camaritas haciendo fotos a todo lo que se tercie. Parece que no tengan cerebro, creo que si en las ramblas se pone un hombre en un pedestal a tirarse pedos también le harían fotos. Los turistas son como gremlins depredadores que comen lo que les echen sin preguntar si está bueno o no, son masa manipulable que hacen lo que les digas, se dejan influenciar por todas las campañas turísticas a las que les invitan.

Cuando me vaya de viaje a algún país extranjero no pienso ir a ninguna agencia de turismo. Iré por mi cuenta para no verme envuelto de toda esa chusma asquerosa.

Por otro lado quiero hablar del catalán. Ya se sabe que todos los catalanes son agarrados a más no poder. Pero la invasión del turismo hace que la única cosa auténtica y original y propia de los catalanes sea su propia lengua. Hoy en día todos los catalanes deben saber inglés si es que quieren vender algo. Por eso hacen tantas campañas por conservar su lengua, por eso hay tanto dinero de la generalitat financiando a todos los comercios que pongan sus rótulos en catalán, por eso los partidillos de nacionalistas de pacotilla siempre tienen tanta financiación, por eso ganan tantos adeptos y tanta gentucilla del movimiento rastafari-alternativo sin personalidad y sin ideas propias a los que llenan sus cabezas de basura, gentucilla que no ha leído un libro en su puta vida y tratan de encontrar el sentido de su vida en defender una causa que se inventaron unos cuantos empresarios para tener que pagar menos impuestos al tener un estado catalán. Si quieres ayudas gubernamentales tan sólo tienes que haces las cosas en catalán. Financiarán antes un corto en catalán que uno en español. Es más, financiarán antes un corto mudo que uno en español. Las cosas funcionan así, y todo por tener una lengua en peligro de extinción en una comunidad cosmopolita.

I ara acuseume de espanyol i anticatalanista, jo dic el que m´ix dels collons.

Barcelona comienza a aburrirme. No soporto a los turistas y puede que yo sea uno de ellos. La ciudad es una gran jungla en la que unos se pisan a los otros. Todos buscan un trabajo mejor o ascender. Si te quedas fuera te quedas en la calle. Para colmo los alquieres de los pisos son abusivos, los propietarios están ganando un sobresueldo tan sólo con el alquiler de sus inmubles. Esto hace que cada vez hayan más diferencias entre ricos y probes, los gordos más gordos y los flacos más flacos.

PROPONGO UNA LEY

Propongo que se elimine el negocio inmobiliario. Para esto tan sólo tendrían que aplicar una ley para aumentar los impuestos de todos aquellos que tengan más de 2 viviendas. TODO AQUEL QUE TENGA 3 VIVIENDAS PAGARÁ EL DOBLE DE IMPUESTOS. EL QUE TENGA 4 QUE PAGUE EL TRIPLE DE IMPUESTOS. EL QUE TENGA 5 QUE PAGUE CUADRUPLE, Y ASÍ SUCESIVAMENTE. Esto haría que todos los que tienen propiedades para alquilar, para especular, para ganar dinero a costa de una necesidad básica se vieran obligados a vender, esto haría que descendiera el precio de la vivienda, esto haría que la sociedad fuera más justa. Pero es una ley que nunca se aplicará porque los que están en el parlamento son gente que cobra más de 3000 euros al mes y seguramente son de los que alquilan viviendas y no harán una ley que afecte a sus propios intereses. La pregunta es: ¿Cómo una gente que tiene la vida solucionada puede representar a los españoles?

NO AL NEGOCIO INMOBILIARIO

Pd: ¿Y esto se supone que es un cuaderno de viaje?

Soliradidad con El Jueves

El Jueves, la mejor revista de humor de España, ha sufrido una censura digna de los tiempos de la Inquisición. El juez ha ordenado la retirada de este número por calumnias a la casa Real. Hay gente que no sabe reírse de sí misma ni sabe lo que es un chiste.
 
Esto pone de manifiesto que la libertad de expresion en España deja mucho que desear y también el trato de favor que tiene la familia real en los medios de comunicación.
 
Desde aquí apoyamos a El Jueves y difundimos, como ha hecho toda la blogosfera, el contenido de la portada. No nos podrán callar en Internet, vivimos en uno nuevos tiempos.
 
 
 
PD: Sin embargo los españoles siguen querismo mucho a la familia real, tan sólo hay que recordar que en la encuesta que realizó antena 3 para decidir al personaje más importante de la historia de España en la que salieron todos los miembros entre los 50 primeros, el Rey apareció primero, cuando lo único que ha hecho por España es ceder a las presiones internacionales para instaurar la democracia, y la Reina, tercera de la lista, tan sólo podemos destacar que sabe llevar los cuernos con mucha elegancia. Lo mejor es que dentro de 100 años nadie se acordará de la actual familia real porque no tienen trascendencia alguna en la historia de España. Pero sin embargo, el gran Cervantes, español más importante de la historia, seguirá estando ahí. 

Nuevas crónicas viajeras:Barcelona. Cerveza gratis.

Puede resultar un poco absurdo publicar un diario de viaje cuando nunca publico un diario personal. Pero los viajes siempre son diferentes a la vida cotidiana e igual pueden ser más divertidos para vosotros.

En primer lugar esto no es un ejercicio literario. Esto van a ser un cuadernos de anécdotas y sensaciones, por lo tanto será caótico. No me voy a molestar en corregir nada.

Cómo bien habéis leído en el Twiter (ese cuadrado amarillo que hay a la derecha del blog que seguro que nadie lee) he venido a Barcelona, la ciudad condal, que no sé por qué se le da ese calificativo tan feo, será porque tiene condes o algo así, pero ya podría ser otro, con la cantidad de cosas que tienen los catalanes con las que se puedan identificar aparte de lo agarrados que son...

Llegué ayer pese a las dificultades. La dificultad soy yo mismo, que soy un inepto y un ser carente de cualquier sentido de la orientación y de la responsabilidad. Y es que ayer salí, como siempre, con la sensación de que me dejaba algo. Pero como siempre salgo con esa sensación cada vez que me voy de viaje no le di importancia, sería una manía y ya está.

Pero mientras íbamos en el trayecto de bus desde mi casa a la estación mi hermana me preguntó: ¿Tienes el billete? Y entonces me di cuenta de lo que me había dejado. Mi hermana no se creía que me lo había dejado cuando le dije que no. Se pensaba que le tomaba el pelo, y es que lo primero que comprueban las personas normales antes de salir de casa es si llevan el billete. Pero yo no.

Tuve que llamar a mi madre para que cogiese un autobús con el billete y viniese a la estación. Si yo volvía a casa y luego volvía a la estación hubiese perdido el tren... mi madre vino y me dio el billete.

Le dije a mi hermana que viajar conmigo es una aventura, todavía no habíamos cogido el tren y ya me estaban pasando cosas.

Ahora estoy en el piso de mi hermana. Hoy es un día nublado. Estaremos entre unos 20 y 25 grados centígrados y entre 6000 y 7000 grados Kelvin. Hoy es un día de esos que parece que lo hayan iluminado con un HMI de 2000 con una gelatina de color azul del 50%. Temperatura fría de color, aunque podemos utilizar un filtro para hacer el día cálido. ¿Por qué no inventan las gafas de sol invertidas? Unas gafas que te las pones para ver los días grises de color rojizo. ¿Por qué se me ocurren ideas tan geniales así de repente? Joder, si patentara esto podría hacerme multimillonario...

Pero esto es un cuaderno de viaje y ya estoy diciendo gilipolleces. Os cuento qué hice ayer: Me fui a pasear por las Ramblas, di ¿limosna? A unos que bailaban Break Dance porque me siento un turista de esos que se entretienen con monos de feria. Me fui al Hotel Arts a ver si veía a Woody Allen y no vi una mierda.

Lo mejor de Barcelona: He ido al hotel donde trabaja mi hermana y su jefe es muy simpático. Me ha dicho que puedo beber todo lo que quiera gratis allí. Le di las gracias y mientras mi hermana trabajaba me pillé un pedo viendo a todos los turistas extranjeros que se hospedan allí, viven en su mundo, hablando en inglés, no sé para qué vienen a España para estar así. No conocen nada de la cultura. De todas formas... me jode no saber inglés y no poder comunicarme con la gente. Es una vergüenza.

Ahora me voy a ir. Sé dónde está rodando Woody Allen. Voy a ver si veo algo. Cuando tenga tiempo publicaré algo.

Hasta pronto.