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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2007. 01/04/2007Básculas![]() La gente aburrida suele utilizar la báscula para pesarse. Algunos viven preocupados por su peso, se deprimen cuando aumentan unos gramos o se alegran cuando adelgazan. Quieren estar en línea para pasear sus cuerpos esculturales por las playas, quieren gustar a los humanos del sexo opuesto (o del mismo) y para ello se matan en los gimnasios, llenan sus estómagos con miles de pastillas para adelgazar y compran todos los productos que anuncian por la madrugada en la televisión. Sin embargo yo nunca he utilizado la báscula para controlar mi peso. Lo único que hago es pesarme antes y después de cagar para saber cuánto pesan mis mierdas. De este modo puedo contrastar la abundancia de mis excrementos y puedo hacer un cómodo balance sobre mi digestión, hábitos alimenticios y salud en general. ¡No sabéis la alegría que da cuando cago una mierda de casi 500 gramos! Aún así espero poder batir mi marca y llegar algún día a cagar un zurullo de un kilo. ¡Algún día lo conseguiré! ¡Deseadme suerte! Aprovecho la ocasión para saludar a todos los metrosexuales e idiotas que viven ofuscados con las básculas. 02/04/2007Diario de un exiliado. Capítulo 13. Si yo tuviera una escoba...Lo que más me fastidia de barrer es esa rayita de mierda que es imposible subirla al recogedor. Barres hacia un lado, barres hacia el otro, pero no hay forma, siempre permanece la puta rayita de polvo en el suelo. Lo que correspondería hacer con esa rayita es meterla debajo de la alfombra y sanseacabó, pero lo que hago es abrir la habitación de alguno de mis compañeros y de un escobazo meto la mierda para adentro y que les jodan, ya que no limpian al menos que se traguen lo que ensucian.
Las votaciones para el concurso de 20 minutos están llegando a su fin. No seáis hijos de puta y votadme antes de que se acabe haciendo click aquí . Recordad que si lo hacéis estaréis contribuyento a una buena causa . 08/04/2007Programa especial: La desaparición del FaryMe invitaron a un programa de televisión para hablar de la dolorosa pérdida del Fary. Esta fue mi intervención.
10/04/2007Tabla comparativa obtenida mediante el sistema paranoico-crítico de Salvador Dalí
Y recordad, chicos: NO TODOS LOS BLOGS SON UNA MIERDA, LO QUE OCURRE ES QUE EL 98% DAN MALA FAMA AL RESTO.
Diario de un exiliado. Capítulo 14. Vivo en un manicomio![]()
Cuando convives con locos te pueden suceder dos cosas: la primera y más sencilla es que se te contagie y acabes peor que ellos, y la segunda y más preocupante es que te acostumbres y asumas como normales las múltiples situaciones surrealistas en las que te ves involucrado a lo largo del día. A mí me ha sucedido esto último y no me doy cuenta de ello hasta que invito a alguien a mi casa y ven lo que aquí ocurre. Cuando están un rato en el piso alucinan con lo que pasa y me preguntan si todos los días son iguales. Es cuando me doy cuenta de que mi vida no es normal. Hace unos días estaba sentado en el sofá junto al rastafari viendo El diario de Noah . Parecíamos Beavis and Butthead viendo la tele. Mientras veíamos la película el rastafari me confesó que le encantaban las películas de amor y que esa peli ya la había visto al menos veinte veces. Me sorprendió de él, no esperaba que detrás de un hippie tan cerdo como él se escondiera un pequeño romeo sensiblón. Y es que a veces me olvido de que hasta las cucarachas más asquerosas también tienen sentimientos, todo lo contrario que yo, que dejé de sentir el día que intenté suicidarme .De pronto, en un momento culminante de la película, el Corama irrumpió en el comedor abriendo la puerta con gran estrépito. Iba descamisado y con el pelo mojado. - ¡Tíos! –dijo histérico como si nos fuera a contar una noticia catastrófica. - ¿Qué sucede? –pregunté preocupado mientras me incorporaba del sofá. - ¡Me ha salido un hueso nuevo! –dobló su brazo derecho y se tocó con su mano izquierda el codo opuesto– aquí, toca aquí –se acercó a mí y me hizo tocarle su codo- ¿No lo notas? ¿No notas un hueso? ¡Ese hueso no lo tenía antes! - Pero este bulto es normal, al lado del codo está este bultito que es de otro hueso. - ¿Estás seguro? – preguntó preocupado. - Sí, claro. Mira, tócate el otro codo y verás que lo tienes igual –le dije como el que intenta explicarle algo a un loco fuera de sus cabales. Se tocó el otro codo mientras hacía gestos de auténtico demente. - ¡Es cierto¡ ¡Aquí también está el hueso ese! - ¿Ves como no es nada? - Ya, pero es que a veces descubro huesos nuevos... y yo que sé, pensaba que igual me había salido un tumor en el codo o algo así... - Tranquilo hombre, que eso es normal –le dije tratando de consolarle. Al cabo del rato se fue y seguimos viendo la película. Tenía miedo del Rastafari, pensaba que igual las películas de amor también le ponían cachondo y como estábamos tapados bajo la misma manta temía que quisiera meterme mano. De pronto irrumpe el Corama otra vez en la estancia. - ¡¡Tios!! –gritó más todavía– ¡Me he roto una uña! ¿Hay algun botiquín por aquí? –con su tono parecía como si en vez de una uña se hubiera cortado la vena aorta. El rastafari y yo nos miramos. ¿Cómo se le ocurría preguntar si había un botiquín en una casa donde ni siquiera hay lejía para fregar? - No, me temo que no hay –le dije. - ¿¿No?? ¿Y qué hago? –dijo extendiendo la mano como si en vez de una gotita de sangre le estuviesen saliendo los estigmas de Jesucristo. - Échate agua –le dijo el rastafari. - ¡Joder! ¿Por qué no hay botiquín en este piso? ¿Y si algún día pasa algo? - Compra uno –le dije sabiendo que él no iba a comprarlo, nunca ha querido comprar nada que sea para beneficio de todos, ni siquiera un poco de sal, es un paranoico que siempre está pensando que se quieren aprovechar de él. - Bueno... ya veremos –dijo poco convencido. - Oye, una pregunta... ¿Tú eres hipocondríaco verdad? –pregunté. - ¿¿Hipoconqueeé?? – preguntó con una indescriptible mueca de paleto. - Nada, nada, olvídalo. La película terminó. Yo fui a hacerme la cena. Últimamente sólo me alimento de espaguetis. Es lo más barato y fácil de hacer. Podría comprar patatas pero hay que pelarlas y cortarlas y eso es demasiado trabajo para un artista como yo que necesita emplear su tiempo en vivir la vida para poder inspirarse. Yo no puedo perder el tiempo como un vulgar humano. No me extrañaría que dentro de poco, si continúo con esta mísera dieta, termine cagando mierdas con forma de espaguetis. Mientras me preparaba la pasta apareció de nuevo el Corama. Abrió su armario y sacó unas extrañas chocolatinas. - ¿Ves esto? –me dice– son barritas energéticas sustitutivas de comidas, te comes una y ya no te hace falta comer. Tiene todas las vitaminas y proteínas de una comida normal. - ¿Y esto para qué te lo compras? - No sé, así no tengo que cocinar, ni fregar, ni nada. - Entiendo... –me consolaba saber que existía un tío sobre la faz de la tierra muchísimo más vago que yo. - Oye Fredy, ¿No podrías darme un brik de leche? - ¿Para qué? ¿Para mojar la barrita? - No lo sé, es que voy a casa de unos amigos y me han pedido que lleve leche. - Espera que ahora te la doy. Busqué en la despensa donde tenía guardadas mis pocas cosas. Por casualidad encontré un brik de leche que había caducado hacía más de dos meses pero debido a mi falta de tiempo todavía no había podido tirarlo. Decidí que lo mejor era endosárselo, de todos modos si se lo bebía y se moría no me iba a sentir culpable, todo lo contrario, sería todo un alivio saber que ya no me volvería a despertar la siesta con el puto pianito mientras toca la clásica melodía de Supermario una y otra vez como un videojuego rayado. Incluso cuando llevaba a sus amigos a casa se ponía a tocarles la puta melodía para enseñarles lo bien que sabía tocar el piano. Cogí el brik y se lo di. - Oye, esto está caducado –se había dado cuenta. - Pero eso no importa hombre –le dije–, la leche en realidad nunca caduca ¿no lo sabías? Lo que ocurre es que sanidad obliga a poner una fecha de caducidad a todos los productos y esa fecha está ahí por puro trámite. - ¡Ah vale! ¡Entonces pefecto! -Y se fue de lo más feliz. Yo me metí otra vez en el comedor. Ahora había puesto la película Noviembre. Entró el Corama otra vez. - Oye, ¿Tienes desodorante? –me pregunta. - Sí, está en mi armario, cógelo –dije sin dejar de mirar la pantalla. - ¿Pero es de la marca Axe? - No ¿por? –aparté la mirada del televisor y se la dirigí a él. - Es que sólo me gusta la marca Axe. - ¿No tienes desodorante y encima que te dejo uno me vienes con exigencias? –ya estaba hartándome con esas tonterías de niño pijo malcriado. - Tío, no te pongas así, joder. ¿Qué tiene de malo que sólo quiera ponerme de esa marca? - ¡Vete a la mierda hombre! ¡No tienes personalidad! ¡Estás influenciado por la televisión! Te crees que si te pones ese desodorante las tías se te van a echar encima como gatas en celo. - ¡No! ¡No es por eso! ¡Es porque me gusta! - ¡Anda ya! - Bueno, pues hoy no me pongo desodorante. - Pero tío, ¿cómo eres así? ¿No te pones desodorante sólo porque no es de tu marca favorita? ¿Pero tú en qué mundo te has criado? ¿Cómo estás tan influenciado? - ¡Que me dejes en paz! ¡Yo hago lo que quiero! –me contestó nervioso. - Pues haz lo que te dé la gana, pero haz lo que te da la gana de verdad, no lo que te digan cuatro imbéciles que se inventaron una campaña de publicidad para embaucar a críos como tú que no se comen ni un rosco y se piensan que con eso la cosa va a cambiar. Salió del comedor sin contestar. Pensé que tras esta discusión ya no me volvería a molestar más. Aunque también me pregunté si de verdad estaba acostumbrandome a vivir con locos o yo me estaba convirtiendo en uno de ellos. Escuché que la puerta de la calle se cerraba de un portazo. No tenía una respuesta a mi pregunta y tampoco sabía cuánto tiempo más aguantaría en ese piso. 15/04/2007Tengo la autoestima por los suelos![]() Y eso que en su día tuve la autoestima por las nubes pero ahora todo ha cambiado: Soy un ser excepcional, no hay nadie como yo. Deberían erguir un monumento en la plaza principal de mi pueblo con mi imagen y que se celebrase una fiesta todos los años en mi honor. Pienso que soy la persona más extraordinaria que ha nacido en toda la historia del planeta. Soy inteligente, simpático y agradable, y no entiendo por qué mi nombre todavía no figura en las enciclopedias. Tengo una mentalidad extremadamente iluminada, tan iluminada que si me pusieran al lado del Sol éste parecería un agujero negro y oscuro comparado con mi radiante aura carismática. Soy tan guapo y sensible... tengo tanto criterio, tanta templanza y saber llevar, que cuando salgo del portal de mi casa los vecinos quieren sacarme a hombros. Las farolas se encienden cuando paso y los semáforos se ponen en verde. La gente sale a los balcones para aclamarme, me piden autógrafos en todos los rincones del planeta, los padres de familia quieren que insemine a sus esposas y a sus hijas para tener un hijo con mis genes y presumir que es suyo. Hago milagros, curo a enfermos y resucito a la gente sólo con mi palabra. No camino por otro lugar que no sean alfombras rojas y pasarelas, y mis únicos humildes medios de transporte son las limusinas y los aviones privados. Creedme, merece la pena conocerme y hablar conmigo y presumir de tener un amigo como yo. Soy un personaje que jamás se repetirá, de esos que nunca debería morirse, son un genio sin igual. Pese a todo eso, no me quiero mucho, hoy tengo la autoestima baja y creo que soy la peor persona del mundo si me comparo con el resto. Así que imagina lo que pienso de ti, que considero que eres infinitamente mejor que yo. 17/04/2007Entrevista a Jorge Luís Borges![]() No me gustan los blogs en los que ponen un video de Youtube y se quedan tan panchos creyendo que han hecho un gran post, cuando en realidad sólo han copiado el trabajo que otro ha hecho y se lo atribuyen como propio. Pero hoy voy a pecar porque el video en cuestión lo merece y, además, es de esos videos que dejan de tener dueño y se convierten en patrimonio de la humanidad, porque como el protagonista del video dijo: “Lo bueno ya no es de nadie”. Estoy hablando, como bien sabéis por el título de este post, del maestro Borges .
Actualización a día 5 del Mayo del 2007: Al parecer han quitado el video de youtube. Lo cual me parece una tremenda injusticia, sobre todo porque se trata de una entrevista que realizó la televisión pública de nuestro país, la cual pagamos todos, a uno de los escritores más prestigiosos del pasado siglo. Opino que esta entrevista debería estar colgada en Internet y disponible en las bibliotecas para cualquiera que quiera profundizar en la vida de este autor. Lo dicho: Indignante. 19/04/2007El olvido no se llevará tus bragasJamás había visto a alguien tan puta, por la boca mentía más que hablaba. Jamás conocí a una mujer tan furcia, en vez de cobrar ella te pagaba. Sus tetas eran la montaña rusa en la que subía y eyaculaba, y su oscura vagina era la tumba donde mis penas eran sepultadas. No dejó más sabor que la amargura, no dejó su color ni su pintura, no dejó su remedio ni su cura. Sólo me dejó la lengua afilada, en una mesa las fresas sin nata y en mis sábanas sus bragas usadas. 20/04/2007Diario de un exiliado. Capítulo 15. No sé si lo que ocurre aquí es normalYo no sé si lo que ocurre aquí es normal. Ahora mismo estoy muy confuso. Igual os creéis que me gusta quejarme por vicio o que hago críticas por pura diversión, pero ahora mismo estoy muy muy cabreado. ¿Cómo estaríais vosotros si después de pasar dos semanas de vacaciones volvéis a vuestro piso de estudiante y os encontrarais con vuestra habitación (la cual habíais dejado impecable antes de iros) patas arriba, con un saco de dormir que no sabes de quién es por el suelo, con todos tus libros esparcidos por ahí, con la cama deshecha y con tu ropa, que habías dejado plegada en una silla, tirada por toda la habitación? ¿Os lo podéis imaginar? Pues así estoy yo. Y encima creo que la culpa es mía. Os cuento: el último día que estuve aquí en el piso sucedió algo muy extraño. Yo estaba durmiendo la siesta. Eran alrededor de las siete de tarde (sí, soy un perro). Tenía pensado volver al día siguiente a mi ciudad y pasar la Semana Santa allí. Mis compañeros de piso ya se habían ido a sus pueblos. De pronto me despertó un ruido. Alguien estaba abriendo la puerta del piso. Era extraño, esa misma mañana había visto que mis compañeros se habían ido con sus maletas. Automáticamente pensé que uno de los dos se había olvidado de algo o que había postergado el viaje. Me levanté de la cama, me puse las zapatillas y salí de la habitación para saber qué había pasado. Me asomé por pasillo y vi a dos personas que no conocía de nada. Ellos también me vieron a mí. - Hola ¿Qué tal? – me pregunta el que tenía pinta de rastafari. - Yo bien – ¿y tú? - Bien también. Era divertido. Estaba intercambiando frases de cortesía con dos personas que no sabía ni quiénes eran y acababan de abrir la puerta de mi casa con las llaves. - Soy amigo del Rastafari – pareció advertir que lo estaba mirando con gesto de preguntarme quién cojones era-, él se ha ido a su pueblo –continuó diciendo- pero como nosotros vamos a pasar aquí toda la semana Santa nos ha dejado las llaves. - Entiendo –dije por decir algo, aunque en realidad no entendía nada. - ¿No te ha llamado para decirte que veníamos? - Pues no. - Pues me dijo que te llamaría. No tardará en hacerlo. - De acuerdo. Miré al otro chico. Me sonaba su cara pero no sabía de qué. Lo había visto antes en algún lugar. - ¿De qué te conozco? –le pregunté. - Ya estuve aquí aquél día que El Rastafari montó una fiesta. - Ah ya. Estaba hablando del día que me robaron la tarjeta de la cámara, de la cual todavía no sé nada. Me despedí de ellos. Yo ya estaba asustado. Me encerré en la habitación y me tumbé de nuevo en la cama. Quería pensar en la situación pero no podía. Sólo escuchaba el rumor de los nuevos huéspedes. Estuve intentando concentrarme pero no pude hacerlo hasta que al cabo de media hora se marcharon. Así que dos desconocidos iban a estar en el piso durante toda la Semana Santa y, encima, uno de ellos estuvo aquí el día que me robaron la tarjeta de la cámara. Bien, muy bien, y El Rastafarí no me había llamado para decírmelo, ni para preguntarme si me importaba que viniesen ¿Para qué? Si aquí todo el mundo puede hacer lo que le dé la puta gana. Estuve esperando la llamada del Rastafari durante toda la Semana Santa, pero no la recibí. Aquella noche no vinieron a dormir. A la mañana siguiente me fui a mi ciudad y no vi aparecer nadie por el piso. Me marché con cierta intranquilidad ya que los dos desconocidos iban a estar allí. Si había algo que me podía molestar era que entrasen en mi habitación y tocasen mis cosas, y más siendo desconocidos. No tuve ocasión de volverlos a ver y advertirles (aunque estas cosas no deberían advertirse porque son obvias) que no entrasen en mi habitación y, si querían estar aquí, que limpiasen todo lo que ensuciasen (en la anterior fiesta que montó El Rastafari nadie limpió después ¿Adivinan quién tuvo que recoger todo?). Y es que, queridos amigos, antes de marcharme del piso emprendí una heroica gesta y lo limpié de arriba abajo yo solito, no podía seguir viviendo entre tanta mierda. Incluso fregué los platos, hecho que había prometido no realizar hasta que alguien se decidiera a colaborar con la causa. Pero fui un iluso, hoy en día El Corama todavía no ha cogido una fregona desde que estamos aquí y El Rastafari únicamente se dedica a fumar porros. Durante la Semana Santa me olvidé de todo, no pensé en el piso para nada, estaba en otro mundo y ya no quería saber nada de este maldito cuchitril. Hoy, al llegar al piso, estaba feliz y despreocupado, tenía la cabeza en la Luna, como siempre. Pero al entrar en mi habitación y encender la luz me he quedado flasheado. No daba crédito a lo que veía. Alguien había entrado y había estado hurgando en mis cosas, las sábanas estaban revueltas, se notaba que alguien había dormido allí. La papelera estaba tirada y el contenido estaba esparcido por el suelo. Mis libros, que cuido con tanto amor, estaban tirados de cualquier forma por el escritorio. Y lo que es peor: la libreta en la que dibujo, escribo poemas, ideas sueltas y cosas muy personales estaba encima del escritorio y ABIERTA. Eso me ha enfurecido muchísimo, no soporto que nadie lea mis cosas personales y menos un desconocido. Al ver el panorama he salido enfurecido de la habitación y he buscado a El Rastafari dispuesto a pedirle explicaciones, estaba tan furibundo que si en ese momento no me convencía (cosa que era lo más probable) hubiese sido capaz de propinarle una paliza. He llamado a su habitación y no contestaba. He abierto y no había nadie. El piso estaba vacío. Luego he entrado en la cocina y he visto que todo estaba sucio y lleno de botellas vacías de alcohol por el suelo. He abierto la nevera y he visto que la poca comida que tenía se la habían zampado. He abierto mi despensa y no estaban mis cartones de leche. Pero lo más asqueroso de todo ha sido encontrar un bote de leche condensa que guardaba en la despensa sin abrir, abierto y con una abominable moscarda flotando dentro. Al verla me han dado ganas de vomitar. Y, como sé que la gente cree que exagero cuando cuento las cosas, he sacado una foto para que quede constancia de ello. ![]() Ahora estoy esperando a que vuelva El Rastafari y hablar con él, ya me he tranquilizado un poco escribiendo esto, pero esto no se puede quedar así. No han respetado mis cosas, ni mi intimidad y no me siento a gusto aquí. No sé si esto debería preocuparme tanto. Sé que hay gente en el mundo que está peor que yo y que esto sólo son problemas domésticos. Pero aquí no estoy tranquilo con esta gente. Igual es que soy gilipollas o simplemente es que soy un paranoico. Mientras tanto me haré muchas preguntas: ¿Qué hago? ¿Me marcho de aquí pese a que ya se está acabando el curso? ¿Vuelvo a casa con mis padres y renuncio a hacer lo que quiera y cuando quiera? ¿Busco otra habitación en otro piso aunque a estas alturas del año sea prácticamente imposible? ¿Me pego un tiro? ¿Me pongo a ver una película y paso de todo? ¡Qué duro es ser estudiante! 22/04/2007Una historia de Neanderthal Hace treinta mil años, en un poblado que ahora conocemos con el nombre de Neandertal, se produjo un hecho que cambiaría el rumbo de la historia y que a continuación les paso a relatar. Era una mañana soleada de verano, los gorriones piaban en sus nidos y las ranas croaban en la charca. En el planeta Tierra se respiraba aire puro, los continentes estaban repletos de frondosos bosques vírgenes y la naturaleza seguía su curso natural. Estamos hablando de la época en la que los especuladores urbanísticos tan sólo podían comercializar con cuevas. Y precisamente, desde una cueva salían unos acalorados gritos de una mujer. Nos acercamos a la cueva haciendo un travelling con la cámara. (¿Qué pinta un comentario técnico como este en un relato de ficción?) - ¡Vamos empuja! ¡¡Empuja!! - le animaba una comadrona a la parturienta. - ¡¡¡AAAAHHHHHHHHH!!! Fue un parto rápido y sin complicación alguna. No fue necesaria la cesárea. - ¡Es un bebé precioso! – dijo la comadrona. - ¿Es niña o niño? - preguntó la madre desde su lecho. - ¡Es un niño! La comadrona le dio la criatura a su madre, que lo acogió en su regazo colmada de felicidad. La madre y el padre miraban emocionados a su primer hijo. Después, la madre, con un gesto de amor, le pasó el bebé su marido, el cual lucía un esplendoroso atuendo de piel de ciervo, los cuales estuvieron muy de moda en aquella temporada primavera-verano. El padre estaba entusiasmado ante la idea de tener un hijo varón, así podría enseñarle a cazar, a pescar, a construír herramientas y, sobre todo, a convertirse en un gran futbolista de élite. Pero de pronto el padre cambió la feliz expresión de su rostro. - Dios mío -dijo el padre- ¿No te has dado cuenta de cómo es el niño? – preguntó bastante preocupado. - ¿Qué le pasa? -preguntó la madre extrañada. - ¿No te das cuenta? Este niño es diferente. - ¿En qué? - Fíjate, tiene la cabeza más ancha, tiene la nariz más grande, tiene menos pelo en el cuerpo de lo habitual... - No digas tonterías cariño, eso es porque acaba de nacer. - No, mi vida, sé lo que me digo, este niño es diferente. Cariño, no es por nada, pero creo que has parido a un mutante. - ¿Un mutante? ¿Qué estás diciendo? - Pues que este bebé ha sufrido una mutación genética, es un eslabón más en la evolución del hombre. - No entiendo nada, me estás asustando. - Lo que te quiero decir, cariño, es que acabas de parir a un homo sapiens sapiens. - ¡Dios mío! ¿Y eso es bueno o malo? - Pues no sé qué decirte, la única diferencia es que él será mucho más inteligente porque tiene una masa encefálica muy superior a la nuestra. - ¡Oh dios mío! - Pero lo peor... no sé si debería decírtelo... – y vaciló. - ¿Qué? ¡Dímelo por favor! ¡Necesito saberlo! -dijo ella desesperada. - Este niño tiene alma -lo dijo como el que anuncia una terrible noticia, se podía escuchar ese silencio característico que puebla todo después de un gran mazazo. - ¿Me puedes decir en qué consiste eso del alma? - Sí, claro. Resulta que dios nos utilizó a nosotros como escala evolutiva para llegar al hombre que él quería, a su imagen y semejanza. Y ese hombre es como nuestro hijo, un homo sapiens sapiens que posee un alma inmortal, indivisible e inmaterial. - ¡Oh no! ¡Eso es terrible! – dijo la madre horrorizada. - Eso no es todo querida, cuando el niño muera seguirá viviendo porque su alma viajará hasta el purgatorio. Allí deberá permanecer durante muchos años hasta que venga a la Tierra el hijo de dios y se sacrifique en una cruz por los homo sapiens sapiens. Hasta que esto no ocurra no se abrirán las puertas del cielo, que es un lugar maravilloso donde las almas de los justos permanecerán el resto de la eternidad. - ¿Y qué sucederá con las almas de los que no son justos? - Los que no son justos, querida, irán a un lugar llamado infierno, que está lleno de fuego y torturan a las almas impuras hasta el fin de los tiempos. - ¡Oh dios mío! ¿Por qué nos ha tenido que pasar esto a nosotros? -clamó al cielo la madre. - No te preocupes, querida, esto antes o después tenía que suceder. - ¡No! Yo quiero que me hijo sea un niño normal. Quiero que cuando muera todo se acabe, no quiero que tenga que estar viviendo eternamente. ¿Qué hemos hecho mal cariño? ¿Por qué nos suceden estas cosas? - No hemos hecho nada mal. La evolución tiene estas cosas, de vez en cuando hay mutaciones genéticas y los bebés nacen con atributos diferentes, unas veces para mal y otras veces para bien, como nos ha pasado a nosotros. En ese instante entraron dos vecinas de la cueva de al lado, querían conocer al nuevo bebé. - ¡Hola! ¿Cómo ha ido todo? -preguntó una que tenía rulos de hueso en la cabeza. - Mal –respondió la madre. - ¿Qué ha pasado? - El niño tiene alma. - ¡Oh no! – dijo una de las vecinas. - ¡Santo Dios! ¡Qué desgracia! –dijo la otra. - ¿Por qué? ¿Por qué me pasan estas cosas? – lamentó la madre entre sollozos. - Tengo una idea –dijo una de las vecinas– puede que aún estéis a tiempo de salvarle, ¿Por qué no lanzáis al niño por un despeñadero antes de que su alma se despierte? Tengo entendido que jurídicamente las personas no son personas hasta que no pasan 24 horas desde su nacimiento. Igual consigues que tu hijo muera en paz y no tenga que sufrir para el resto de la eternidad. Pero, sobre todo, evitariais que futuras generaciones tuviesen alma. - Efectivamente –dijo el padre–, si este niño tiene descendencia transmitirá genéticamente su desdicha. En su ADN figura la existencia del alma y eso se transmitirá a todas las generaciones futuras. - ¡Cariño! ¿Cómo puedes decir eso? ¡Nuestro bebé tiene derecho a vivir! ¿Por qué lo tendríamos que lanzar por el despeñadero? ¿Por ser diferente? Además, si lo que dices es cierto y el niño es más inteligente no hay por qué preocuparse, no tendrá descendencia pues nadie querrá hablar con él de filosofía ni de nada. Las hembras, por lo general, nos vamos con los que tienen el troncomovil tuneado. - ¿Y si el niño aplica su inteligencia en maquear su troncomovil? ¡Se las llevará a todas de calle! -apuntilló el padre. - ¡Oh no! –se lamentó de nuevo desconsolada. - Me temo que el niño ya tiene su alma dentro de sí -siguió diciendo el padre- por mucho que lo sacrifiquemos vivirá en el purgatorio hasta que en el año cero muera el hijo de dios –dijo el padre. - ¡Pobrecillo mi hijito! ¿Y en qué año estamos? - Estamos en el año treinta mil antes de Cristo. - ¿Tanto tiempo tiene que estar mi hijito en el purgatorio? ¡Oh no! –La madre seguía llorando desconsoladamente. En la puerta de la cueva apareció el Profesor Andreu, el inventor de la época. - ¿Es cierto que ha nacido un mutante? –dijo al entrar. - ¡No llames así a mi hijo! También es persona, además, será más inteligente que tú. - No creo que sea mucho más inteligente que yo. Últimamente estoy inventando cosas que serán muy útiles a la humanidad. ¿Sabéis cual es mi último invento? - Dinos. - He inventado una cosa llamada poesía. - ¿Y eso qué es? -preguntó una vecina. - Pues es una forma de recitar palabras de forma ordenada en la que tienes que hacer versos con rima asonante o consonante, o si lo prefieres sin rima. Que también hay otra modalidad de versos libres. - Eso no sirve para nada, ¡sólo inventas cosas inútiles! Este invento es lo peor que has hecho desde que te dio por pintar animales en la pared de tu casa. - ¿Cómo que no sirve para nada? Con este invento podremos expresar los dolores y desventuras del alma. - ¿Has dicho alma? –respondió el padre– ¡Pero si tú no tienes alma! - Ya lo sé, pero eso hará que las futuras generaciones con alma puedan expresar lo que sienten. - ¿Quieres decir que mi hijo será poeta? – preguntó la madre preocupada. - Puede serlo, perfectamente. - ¡Oh no! ¿Por qué? ¿Por qué me tienen que pasar a mí todas las desgracias del mundo? ¡Voy a tener un hijo poeta! - Tranquila amor mío, piensa que podría haber sido peor si hubiese sido torero –dijo el padre. - ¡Torero! ¡Siempre he querido tener un hijo torero! Un torero al menos mata a animales con arte y nos trae comida. ¿Por qué dices que hubiese sido peor? - Porque los toreros torturan a los animales indefensos y se divierten con eso. - ¿Y cuando tú sales a cazar los animales no sufren? - Es distinto, yo cazo para comer y no para dar un espectáculo. - Pero los animales sufren igual, además, siempre estas contando batallitas de tus cazas de mamuts como si fuese un espectáculo. - Lo que yo hago es distinto amor mío. Los toreros son seres sin escrúpulos que matan para aumentar su ego y su fama y, así, conseguir que todas las aficionadas taurinas quieran acostarse con ellos. - Pues no es mala idea que ligue más siendo torero, así me dará mas nietecitos. - Sí, nietos con alma... Continuaron hablando de los pros y los contras de tener a un hijo torero, pero la madre seguía muy preocupada con el hijo. Ella lo miró amargamente y dijo: - Amor, ¿Qué bebiste cuando engendramos? ¿Por qué ha salido así el niño? - ¿Ahora se llama engendrar? Cariño, el alcohol todavía no existe. No es culpa mía, es la voluntad de Dios. Él ha querido elegirnos a nosotros como herramienta para evolucionar la especie. Piensa en la relevancia de este nacimiento, en un futuro nos recordarán como los padres del humano moderno, nos recordarán una vez al año, harán fiestas en nuestro honor, montarán belenes con cuevas en las que apareceremos nosotros y el niño recién nacido, y cantarán villancicos que relatarán esta historia. - ¿Por nosotros? – preguntó extrañada la madre – Nosotros no merecemos que nos rindan un homenaje así, eso lo deberían hacer, en todo caso, con la madre de dios, pero no con nosotros. - ¿Cómo que no? ¿No es igual de importante haber dado a luz al hijo de dios que haber dado a luz al primer homo sapiens sapiens con alma? ¡Nos tienen que recordar! - Mira amor mío, a mí me parece que sólo dices tonterías. ¿Por qué motivo las futuras generaciones iban a celebrar esta desgracia? - Es lógico, la gente lo hará. Se deben celebrar estos acontecimientos. - Yo creo que sí que lo harán –dijo Andreu el inventor. - ¿Lo ves cariño? Andreu me da la razón. - Sí, estoy convencido de que deben celebrar este acontecimiento -dijo Andreu el inventor- y para ello deberían cantar villancicos como este: En una cueva lejana, Hay estrellas, Sol y Luna, El hombre de Neandenthal Y un mutante en una cuna Y al unísono cantaron todos: Ande, Ande, Ande, la marimorena, ande, ande, ande que la noche es buena. Todos estallaron en una carcajada. El ambiente ya no estaba tan cargado. Parecía que a todos se les había olvidado que acababa de nacer el hombre moderno. Al fin y al cabo es comprensible, si hoy en día todavía ignoramos los principales problemas del mundo ¿Qué se puede esperar de un Neandenthal con una mente mucho menos evolucionada? - Bueno gente -dijo Andreu- tengo que despedirme de vosotros y ponerme a trabajar. Estoy escribiendo un libro que en un futuro lejano se convertirá en un best seller y estoy seguro de que lo verán por todo el mundo a través de unos aparatos, que no me cabe duda que inventarán, con los que emitirán imágenes y sonidos a largas distancias. - ¿Y como se llamará tu best-seller? - Pasión de Gavilanes. - ¡Por dios! Es un nombre feísimo. Te ruego que te marches y dejes de contarnos tus ridículas ocurrencias. - De acuerdo. Adiós familia, y enhorabuena -y se marchó. Acto seguido se marchó la comadrona y las vecinas. Solo se quedaron los tres, la madre a la derecha del niño arrodillada, el padre a la izquierda con un enorme bastón en la mano y el niño, en el centro, descansado en algo muy parecido a un pesebre. - Oye -dijo la madre- creo que no es tan malo haber parido a un hombre con alma. - Ya se verá cariño, yo espero que este nacimiento haga bien a la humanidad. - Sin duda alguna lo será -contestó la madre más calmada-. Pero hay algo que no logro entender. - ¿El qué? - ¿Cómo sabes tantas cosas? 29/04/2007Los pilares de la tierra (versión reducida)Aliena era una chica muy guapa de la Edad Media que tenía el chocho más peludo que el culo de Chewbacca . Jack era pelirrojo y le atraía el chocho peludo de Aliena. Había un malo por ahí que también se había enamorado del chocho peludo de Aliena. Lo del chocho peludo de Aliena era un escándalo, todo el mundo lo adoraba.
PD1: Como habéis podido observar, he añadido en la barra de la derecha la ventanita de Twiteer desde la cual informaré las 24 horas del día sobre lo que estoy haciendo o pensando. Será divertido. PD3: Siempre pensé que las entrevistas virtuales que hacían en los diarios electrónicos eran ficticias, que las preguntas las hacían ellos. Siempre mandaba preguntas y nunca las ponían. Pero hace poco pude comprobar que no es así. Mandé una pregunta a la entrevista que le hicieron a Jostein Gaarder en el diario El país y la publicaron. Me alegré como un idiota al ver que uno de mis escritores favoritos me dedicó unas palabras. Soy así de tonto. Podéis ver la pregunta aquí , hago la pregunta con el nick "Fredy acústico".
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